Celebraciones importantes en el mes de Septiembre del 2017

 

VIERNES 1

NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS

NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS, del latín, remedius, acepción de "auxilio" (siglo XVI). Nuestra Señora de los Remedios es la más antigua advocación y escultura de la Virgen María en México y fue traída por un soldado del ejército de Hernán Cortés. Este nombre lo otorgó la piedad popular por haber sido colocada en el "Árbol de la Noche Triste", lugar en que las tropas españolas hicieron oración solicitando "remedio" a su derrota en 1520. En 1540, la imagen fue encontrada dentro de un maguey en el cerro Otocampulco, en el actual territorio de Naucalpan, Estado de México, en ese sitio los otomíes edificaron una ermita; años después, en 1575, debido a los milagros atribuidos a la imagen, se amplió la construcción hasta transformarse en un templo al cual se le otorgó la categoría de Basílica. A esta advocación fue llamada Nuestra Señora de la Victoria y se le invistió como Generala de los Ejércitos del Virreinato de la Nueva España. En 1974 Nuestra Señora de los Remedios es proclamada patrona de Tlalnepantla y de las diócesis vecinas. Iconografía: escultura de 27 cm de altura, en su brazo izquierdo porta al Niño Jesús, ambos coronados. Ataviada ricamente con capas galanas, bastón de mando en la mano derecha, banda cruzada sobre el pecho que la distingue como Generala del ejército español por su origen; la imagen se encuentra de pie sobre luna y peana de plata. En la ciudad de Cholula, Puebla, México, sobre una antigua pirámide se levanta otro templo en su honor; éste atesora en su interior una imagen de Nuestra Señora de los Remedios la cual, se dice, fue traída por Fray Martín de Valencia, OFM, llamado el "Padre de la evangelización en México" (1534), en 1524.

 

VIERNES 8

LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, del latín nativitas "nacimiento" (siglo I a.C.). Entre las celebraciones del Calendario Litúrgico, la Iglesia concede especial devoción a la Santísima Virgen María unida a la obra salvadora de su Hijo (Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica 1172). Esta festividad se originó en Oriente. Es posible que desde el siglo V se haya efectuado la celebración, según lo demuestran varios himnos marianos. El pontífice Sergio I (687-701), instituyó esta conmemoración y Pío X (1903-1914), le concedió la categoría de fiesta. La liturgia actual, siguiendo un orden cronológico, celebra este acontecimiento nueve meses posteriores a su Inmaculada Concepción (diciembre 8). Iconografía: María recién nacida, reposa sobre el regazo de Ana, su madre, en su lecho después del parto. El 8/IX/1980, san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) expresó: "[a María] Dios la ha predestinado a estar íntimamente asociada a la vida y a la obra de su Hijo unigénito. Por esto la ha santificado, de manera admirable y singular, desde el primer momento de su concepción, haciéndola 'llena de gracia'; la ha hecho conforme con la imagen de su Hijo: una conformidad que, podemos decir, fue única, porque María fue la primera y la más perfecta discípulo del Hijo".

 

 

MARTES 12

EL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA

El SANTÍSIMMO NOMBRE DE MARÍA (siglo 1 a. C.). La liturgia católica ha lijado en fecha posterior a la Navidad, la celebración del Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero). Asimismo, la Arquidiócesis de México dedica la conmemoración titular de hoy, al Santo Nombre de Maria, cuya dedicación inicia en España, siendo el pontífice beato Inocencio XI (1676-1689; 12 de agosto), quien la propaga a la Iglesia universal a partir de 1683. El nombre Maria corresponde al hebreo, Miriam, procedente de raíz egipcia M-R-Y-M, que significa amada de Amón. La primera mujer que se encuentra en la Sagrada Escritura con este nombre es la hermana de Moisés (Ex 15, 20). Entre las innumerables interpretaciones de Miriam se encuentran: del hebreo estrella del mar; del hebreo, Marah, "amargo"; además, en arameo "Señora" si en efecto la Madre de Dios es Nuestra Señora y a la vez es Soberana, por la autoridad misma de su Hijo Jesucristo el Rey del Universo. Después del nacimiento de María —por Tradición ubicada el 8 de septiembre— fue conducida por sus padres, los santos Joaquín y Ana (26 de julio), al templo a fin de imponerle el nombre, cumpliendo así con la Ley. Numerosos santos han expresado hermosas acepciones sobre el Santo Nombre de María; por ejemplo: santo Tomás de Aquino (28 de enero), indica que significa "estrella del mar", pues como la estrella del mar, orienta a buen puerto a los navegantes, ella dirige a la humanidad hacia Jesucristo; san Pedro Crisólogo (30 de julio) dice: "El Nombre de María es señal de castidad", enseñando que para evitar las tentaciones hay que invocarla"; a santa Brígida de Suecia (23 de julio) le es revelado lo siguiente: "Cuando un pecador pronuncia con fe y devoción el dulce nombre de María, los demonios se van alejando"; y el beato Enrique Seuze (25 de enero) expresa: "Oh María: ¿Cuan dulce y agradable será tu amable presencia, si tu solo nombre me resulta tan extremadamente agradable y consolador?", porque al pronunciar su nombre aumenta la confianza en Dios y el corazón palpita de emoción. Aprendamos más sobre la Bienaventurada Virgen Maria, en el libro México Mariano, publicado por Editorial Progreso. Nota: Antiguamente a esta celebración se le conocía como el Dulce nombre de María.

 

VIERNES 15

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, del latín, "penas" o "sufrimiento". Esta veneración data del siglo XIII. Posteriormente su santidad Pío VII (1800-1823), en 1814, extiende esta memoria a la Iglesia universal. En 1912 el pontífice san Pío X (1903-1914; 21 de agosto), con el fin de preservar intactos de otras celebraciones los días de Cuaresma, la traslada al 15 de septiembre, como la Iglesia universal la conmemora hasta la actualidad. Sin embargo, en algunas zonas de la República mexicana, aún se celebra la tradición del Viernes de Dolores, el viernes anterior a la Semana Santa, con festividades especiales dedicadas a esta advocación. La Santísima Virgen María al pie de la cruz acepta la herencia que Jesús le deja: ser Madre de la humanidad. Iconografía: María es representada con vestido y manto negro o morado, expresando en su rostro el dolor, con siete espadas atravesando su corazón (Lc 2,35) o al pie de la cruz llorando con un pañuelo en sus manos. Un himno muy difundido es el Stabat Mater escrito por el poeta místico, beato franciscano Jacobo de Todi (1230-1306; 25 de diciembre), el cual en sus primeras líneas expresa: "Estaba la Madre dolorosa llorando junto a la cruz de la que pendía su hijo. Su alma quejumbrosa, apesadumbrada y gimiente, atravesada por una espada. ¡Qué triste y afligida estaba la bendita Madre del hijo unigénito! Se lamentaba y afligía y temblaba viendo sufrir a su divino hijo". A este poema más de 200 prestigiados compositores —entre ellos Vivaldi, Palestrina, Dvorák y Pergolesi— le han compuesto música. El himno Stabat Mater se recita después del Salmo en la secuencia de la Asamblea Eucarística.


 

JUEVES 21

SAN MATEO, APÓSTOL Y EVENGELISTA

SAN MATEO, del griego, mathhaios; del arameo, mattai, forma corta del hebreo, mattanyah, "regalo de Yahvé" (siglo I). Mártir. Recaudador de impuestos del Imperio Romano. También conocido como "Leví el publicano". Hijo del Alfeo vivió en Cafarnaúm, en el lago de Galilea. Formó parte de los Doce. Lucas (5, 27-32) relata así su llamamiento: "Jesús, vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos y le dijo: 'Sígueme'. Unos ocho años después de la muerte del Salvador, escribió en arameo uno de los Evangelios llamados sinópticos (que a primera vista presenta clara y distintamente las partes principales de un todo), con 28 capítulos, el cual es el más extenso y completo de los cuatro Evangelios. Su relato comienza con la genealogía legal de Jesucristo en cuanto hombre y de ahí que se le asigna por figura simbólica el ser misterioso que vio San Juan en el Apocalipsis y que tenía un rostro parecido al de una persona. En sus escritos concede relevancia a las enseñanzas del Redentor; en especial las Bienaventuranzas (cap. 5), y las Parábolas del Reino (cap. 13). Se dice que evangelizó Siria, Etiopía y Macedonia. Tal vez murió martirizado en Etiopía o en Persia y sus reliquias fueron trasladadas a Salerno, Italia. Iconografía: con túnica de época, escribiendo, a su lado un hombre. Intercesor de recaudadores de impuestos, banqueros y es invocado contra el alcoholismo.

 

DOMINGO 24

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED, del latín "rescate" (siglo XIII). Esta advocación mariana, titular en el Santoral de este día, tiene su origen en una visión que aprecian en forma simultánea en 1218, san Pedro Nolasco (13 de mayo) y su confesor san Raimundo de Peñafort (7 de enero), en la ciudad española de Barcelona. Cada uno de ellos ve a María Santísima, ataviada con hábito y escapulario blancos (escapulario, del latín scapularis, derivado de scapula, omóplato), llevando en su brazo izquierdo el Niño Jesús. Nuestra Buena Madre les solicita que funden una orden religiosa cuyo apostolado sea obtener la liberación de los cristianos cautivos de los musulmanes. Obedeciendo la solicitud de la Madre de Dios, en ese mismo año instituyen la Orden de Nuestra Señora de la Merced (padres mercedarios), quienes al pro-fesar en la misma agregan a los votos de pobreza, castidad y obediencia, un cuarto voto, consistente en permanecer en calidad de rehenes en lugar de los prisioneros de los paganos, en tanto, sacerdotes y religiosos mercedarios, a base de pedir limosna, reúnen lo necesario para pagar por su rescate. La celebración en esta fecha se debe a que las apariciones se efectuaron un día como hoy. En 1696 el pontífice Inocencio XII (1691-1700) establece en este día su conmemoración y la difunde a la Iglesia universal. Iconografía: María Santísima de pie, porta al Niño Jesús en su brazo izquierdo, los dos ataviados con hábito blanco (adoptado por los mercedarios), ambos coronados. María con su mano derecha nos ofrece el escapulario de la orden, estampado con la cruz de Malta y barras rojas catalanas. Protectora eficaz de los encarcelados, cautivos y personas sujetas a procesos judiciales.

DOMINGO 29

SANTOS MIGUEL, GABRIEL y RAFAEL

SANTOS MIGUEL, GABRIEL y RAFAEL, del hebreo, "¿quién como Dios?", "fuerza de Dios" y "Dios te ha sanado" (o "Dios sana"), respectivamente. Arcángeles. MIGUEL: (Ap 12, 7), conocido como "Príncipe de la Milicia Celestial", en virtud de haber arrojado al infierno al demonio. De acuerdo con la Tradición tendrá un papel preponderante en el Juicio Final, al sopesar las obras buenas de los justos (Dn 12, 1). Iconografía: con armadura militar, en su coraza lleva estrellas, el sol y la luna; viste una capa roja; en la mano derecha porta una espada, y en la izquierda una balanza; a sus pies el demonio vencido. Intercesor eficaz, contra los enemigos del cuerpo y del espíritu. GABRIEL: Dios le encomendó la honrosa misión de anunciar a María Santísima el nacimiento del Redentor (Lc 1, 26 ss.). Iconografía: entre otras representaciones, en la Anunciación, de pie con túnica blanca, alas y una azucena (pureza). Proclamado patrono de las comunicaciones, de carteros y de los trabajadores de la comunicación por el beato Pablo VI (1963-78; 26 de septiembre). RAFAEL: En el Libro de Tobías es narrada su historia. Rafael acompañó a Tobit hijo de Tobías en un viaje para atender un asunto de su padre anciano, a quien sanó de su ceguera con un ungüento elaborado con vísceras de un pescado. Iconografía: de pie con atuendo de peregrino (guaje y cayado o bastón), en sus manos un pescado. Protector en enfermedades de la vista y de los viajeros. San Gregorio el Magno (3 de septiembre), en su Homilía Núm. 34, manifiesta: "el nombre de 'ángel' designa la función, no el ser del que lo lleva. En efecto, aquellos santos espíritus de la patria celestial son siempre espíritus, pero no siempre pueden ser llamados ángeles, ya que solamente lo son cuando ejercen su oficio de mensajeros. Los que transmiten mensajes de menor importancia se llaman ángeles, los que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman arcángeles".