Celebraciones importantes en el mes de Agosto del 2018

 

JUEVES 2

NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES

NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES, del griego, "mensajeros de Dios” (s. XIII). Para acatar la divina indicación de "Francisco, reconstruye mi Iglesia", el Seráfico con sus primeros seguidores se alojaron en las riberas del Rivotorto, en las ruinas de una construcción abandonada, durante un lapso de tres años. La Tradición ubica este sitio donde hoy se levanta el convento, santuario y parroquia de San Francisco o Santa María de Rivotorto. Por el incremento de seguidores, Francisco tuvo que buscar una morada más propicia para albergarse; para tal efecto acudió con los monjes Benedictinos de cuyo Superior Teobaldo, les cedió la pequeña iglesia de la Porciúncula (del latín, portiuncula, "pequeña porción de tierra"), la cual estaba en ruinas, y el bosque circundante. Ahí se estableció la comunidad. En dicho paraje se había fundado, hacia 1045, una capilla en honor a la virgen Santa María de los Ángeles. Por su devoción mariana, Francisco eligió ese lugar para orar en solitario y "vivir de continuo". Es en este lugar -el año de 1216- donde tiene lugar una conversación entre Cristo, María y el Fundador: el Salvador dice a Francisco: "Pues tantos son tus afanes por la salvación de las almas, pide, Francisco, pide". El Fundador solicitó una indulgencia latísima y plenaria, que se ganase con sólo entrar confesado y contrito en la capilla de los Ángeles. El divino Maestro le responde: "Mucho pides, Francisco; pero accedo contento. Acude a mi Vicario, que confirme mi gracia". El Seráfico acudió ante el papa Honorio III (1216-1227), quien confirmó la Indulgencia de la Porciúncula, también llamada Indulgencia de las Rosas o el Perdón de Asís; desde entonces diferentes Sumos Pontífices la confirmaron y extendieron a numerosas otras iglesias. Para hacerse merecedor de esta gracia se deben cumplir con los siguientes requisitos: visitar una iglesia franciscana, rezar un padrenuestro y un credo, confesar y comulgar y orar por las intenciones del Papa. Iconografía: María de pie, vestido rosa, manto azul estampados con estrellas, coronada y sobre su cabeza un triángulo equilátero (Santísima Trinidad) y una paloma (Espíritu Santo); la luna a sus pies y rodeada de ángeles.

 

DOMINGO 5

NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

NUESTRA SEÑORA DE COPACABANA

NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES, del latín, neve, "suprema blancura" (siglo V). El origen de esta advocación mariana, así como la dedicación de la basílica de Santa María la Mayor, se remonta a una antigua leyenda de un piadoso matrimonio romano —formado por Juan y su esposa—, quienes pese a haber elevado sus oraciones al Creador no habían tenido hijos. Una noche en sueños se les apareció la Santísima Virgen María, quien les solicitó distribuir sus bienes en obras de caridad y la construcción un templo en la colina romana de Esquilino, en el sitio que encontraran cubierto de nieve. A la mañana siguiente los esposos solicitaron audiencia con el pontífice Liberio (352-356) a quien le dieron a conocer el sueño; se dirigieron a la mencionada colina y vieron, pese a ser verano, un lugar cubierto por gruesa capa de nieve. Para cumplir la solicitud de María Santísima, Juan proporcionó los recursos y fue construida la basílica de Santa María la Mayor, primera edificación dedicada a la Nuestra Señora en ese país y que junto con las de San Pedro del Vaticano, San Pablo Extramuros y San Juan de Letrán, es una de las cuatro basílicas mayores de Roma. En el año 432 el papa san Sixto III (432-440; 28 de marzo) efectuó la consagración del templo. Pío V (1566-1572) extiende a la Iglesia universal esta devoción. Desde 1941 ha sido venerada en América, en especial por la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada. Iconografía: sobre blanca nieve y ante un nimbo de nubes, se contempla a la Virgen María con vestido rosa, manto azul con el Niño Jesús en brazos.

 

NUESTRA SEÑORA DE COPACABANA. Copacabana, ciudad ubicada a orillas del lago Titicaca. repartida entre Bolivia y Perú. La historia de esta advocación es la siguiente: entre los primeros fieles cristianos conversos, se encontraba Francisco Tito Yupanqui, descendiente de soberanos incas, oriundo de la citada población y ferviente devoto de la Virgen María, quien para rendirle homenaje pretendió hacer una imagen de la Candelaria. Sin embargo, sus dotes como escultor eran limitadas, por lo que la escultura resulto muy burda; empero el sacerdote del lugar decidió colocarla al lado de un altar. Un nuevo vicario vio la tosca efigie y decidió colocarla fuera de la vista de los feligreses, esto provocó que Yupanqui se dirigiera a la ciudad de Potosí a tomar clases de escultura. Antes de emprender su tarea fue a Misa y encomendó su obra a la dirección de la Providencia; su fe y devoción fueron premiadas y de sus manos surgió la actual representación mañana. "La Coyeta", como amorosamente le llaman sus devotos, es una figura hecha en pasta de maguey y terminada en estuco que mide poco más de un metro. La imagen tiene rasgos indígenas, en su brazo izquierdo sostiene a su Divino Hijo; en tanto que su mano derecha lleva una cesta de paja y un bastón cetro. Su cuerpo—recubierto de hoja de oro—está oculto por finos ropajes, su pelo es largo y le llega a los hombros. La imagen fue entronizada el 2 de febrero de 1583. El templo actual data de 1805 y el pontífice Pío XI (1922-1939) la coronó. El santuario fue elevado a la categoría de basílica en 1949. Su fiesta fue transferida de la fecha original —2 de febrero— a este día y se le otorgó su propia liturgia. Es una de las advocaciones más antiguas de la Virgen María en América, es venerada en Copacabana, Departamento de La Paz, Bolivia. Patrona de Bolivia y de São Paulo, Brasil.

 

 

LUNES 6

LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR

LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR. El Evangelio de Mateo (17, 1-9) narra el acontecimiento de la manifestación de la majestad de Jesús ante los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan, quienes contemplaron al Mesías: "...mientras oraba el aspecto de su rostro se transformó y sus vestidos eran de una blancura fulgurante... conversaban con Él dos hombres: Moisés y Elías... hablaban de su partida que iba a cumplir en Jerusalén... Una voz decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco, escúchenlo»". En el s. V se conmemoraba con el nombre de Fiesta del Monte Tabor (elevación situada al norte de Palestina, a unos 10 km de Nazaret). En 1457 Calixto II extendió esta celebración a la Iglesia universal, señalando el día de hoy para su conmemoración.

 

MIÉRCOLES 15

LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, del latín eclesiástico, "elevación de la Virgen desde la tierra al cielo" (siglo I) se menciona este suceso en el Nuevo Testamento, sólo se encuentra en los Apócrifos y en la leyenda mariana tardía. La Iglesia reconoce el hecho de que la Santísima Virgen María es elevada al cielo en cuerpo y alma por lo que el pontífice Pío XII (1939-1958) proclama este dogma en el año 1950. Iconografía: numerosas representaciones pictóricas, según la creatividad de cada autor presentan a María Santísima con vestido blanco, manto azul, elevada al cielo rodeada por ángeles, siendo recibida por Dios Padre y Dios Hijo. Patrona de la Ciudad de México. El papa Francisco en su Homilía del 15/VIII/2013, señala: "(...) el Canto de María, el Magníficat es el cántico de la esperanza, el cántico del Pueblo de Dios que camina en la historia. Es el cántico de tantos santos y santas, algunos conocidos, otros, muchísimos, desconocidos, pero que Dios conoce bien: mamás, papás, catequistas, misioneros, sacerdotes, religiosas, jóvenes, también niños, abuelos, abuelas, estos han afrontado la lucha por la vida llevando en el corazón la esperanza de los pequeños y humildes. María dice: `Proclama mi alma la grandeza del Señor', hoy la Iglesia también canta esto y lo canta en todo el mundo. Este cántico es especialmente intenso allí donde el Cuerpo de Cristo sufre hoy la Pasión. Donde está la cruz, para nosotros los cristianos hay esperanza, siempre. Si no hay esperanza, no somos cristianos. Por esto me gusta decir: no os dejéis robar la esperanza. Que no os roben la esperanza, porque esta fuerza es una gracia, un don de Dios que nos hace avanzar mirando al cielo. Y María está siempre allí, cercana a esas comunidades, a esos hermanos nuestros, camina con ellos, sufre con ellos, y canta con ellos el Magníficat de la esperanza."

 

MIÉRCOLES 22

NUESTRA SEÑORA MARÍA REINA

NUESTRA SEÑORA MARÍA REINA. Celebración instituida por el pontífice Pío XII (1939-1958), en 1954, otorgándose a la Santísima Virgen María el título de Reina del cielo y la Tierra. Después del Concilio Vaticano II (1962-1965), las reformas al Calendario litúrgico fijaron la memoria en esta fecha, de acuerdo con el seguimiento de un orden cronológico en los acontecimientos, ocho días posteriores a la gloriosa Asunción de María a los cielos. Esta advocación es mencionada en las Letanías Lauretanas, que son rezadas al término del Santo Rosario.

 

VIERNES 24

SAN BARTOLOMÉ

SAN BARTOLOMÉ, del arameo bar Talmay, "el hijo del arador" o abundante en surcos" (siglo I). Apóstol y mártir. Nativo de Caná de Galilea (Jn 21, 2). Perteneció al grupo de los Doce. En el Evangelio de Juan, se le identifica con el nombre de Natanael (del hebreo "don de Dios"), y se relata su encuentro con el Señor (1, 45-50). Referente a su apostolado y muerte, cita el pontífice Benedicto XVI, en su Audiencia del 4/X/2006: "Sobre la sucesiva actividad apostólica de Bartolomé-Natanael no tenemos noticias precisas. Según una información referida por el historiador Eusebio, en el siglo IV, san Panteno de Alejandría habría encontrado incluso en la India signos de la presencia de Bartolomé (cf. Hist. eccl V, 10, 3). En la tradición posterior, a partir de la Edad Media, se impuso la narración de su muerte desollado, que llegó a ser muy popular. Pensemos en la conocidísima escena del Juicio final en la capilla Sixtina, en la que Miguel Ángel pintó a san Bartolomé sosteniendo en la mano izquierda su propia piel, en la cual el artista dejó su autorretrato". Iconografía: con túnica, una piel al hombro, quizá la propia y un cuchillo alusivo al martirio. Intercesor de curtidores y carniceros.

 

 

DOMINGO 26

NUESTRA SEÑORA DE CZESTOCHOWA

NUESTRA SEÑORA DE CZESTOCHOWA. La más antigua descripción del icono pintado sobre madera —que mide 81.5 x 121.7 cm—, procede del Liber Beneficiorum de Jan Dlugosz. Este venerable icono se ve envuelto en leyendas; la más aceptada es que el retrato de la virgen con el Niño fue pintado por el evangelista san Lucas (18 de octubre), sobre una tabla que había formado parte de una mesa fabricada por Jesús en el taller de Nazaret. Algunas crónicas dicen que hizo dos pinturas, a la que se hace referencia y otra que se ubica en Bolonia, Italia. Santa Elena (18 de agosto), madre del emperador Constantino la encontró en el siglo IV y la llevó consigo a Constantinopla, donde se le edificó un templo y permaneció por cinco siglos, recibiendo veneración. Posteriormente, la imagen fue llevada al imperio ruso. En 1382, al invadir ese territorio Casimiro III, el Grande (1309-1370), el príncipe Ladislao de Opole en cuyo castillo de Belz se encontraba la santa imagen, envió el cuadro a Czestochowa, para dejarla al cuidado de los Monjes Paulinos Cabe señalar que en la batalla la Virgen recibió un flechazo en el cuello, herida que infructuosamente a lo largo de los siglos se ha pretendido borrar. Breve iconografía: se aprecia a la Virgen Maria de pie con el Niño Jesús en sus brazos. María parece ver al creyente y la cara del Niño está vuelta, pareciendo dirigir su mirada hacia el peregrino; sin embargo, su vista parece estar en otra parte. El Niño, vestido con túnica de color carmesí descansa en el brazo izquierdo de su madre. En su mano izquierda sostiene un libro y la diestra está levantada en un movimiento de bendición. La mano derecha de María reposa en su pecho, señalando a Jesús. El vestido azul zafiro oscuro y el manto de la Virgen están embellecidos con azucenas doradas. Arriba de la frente de Santa María se aprecia una estrella de seis puntas Otros elementos relevantes de la imagen son los nimbos dorados que rodean las cabezas de María y Jesús, que contrastan con la tez morena de madre e Hijo. Por esto es llamada "La Madona Negra". También se le conoce como Nuestra Señora de Jasna Góra (Monte de luz), lugar donde se levanta su santuario. Es Patrona de Polonia.