Celebraciones importantes en el mes de marzo del 2019

 

MIÉRCOLES 6

MIÉRCOLES DE CENIZA

MIÉRCOLES DE CENIZA. Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

 

MARTES 19

SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA del hebreo, "Dios acrecentará" (siglo I a. C., siglo I d. C.). Esposo de la Santísima Virgen Maria. Según la Tradición, el padre adoptivo de Jesús nació en Belén, descendiente de David (Mt 1, 1-20). Vivía en Nazaret cuando contrajo nupcias con María, elegido por Dios en virtud de ser "hombre justo" (Mt 1,19). Esta solemnidad fue incluida por Sixto IV (1471-1484) en el calendario (1479); en 1870 el pontífice, beato Pío IX (1846-1878; 7 de febrero) le designó Patrono de la Iglesia universal. El papa san Juan XXIII (1958-1963; 11 de octubre) incluyó su nombre al Canon Romano. S. S. Francisco en su Ángelus del 19 de marzo del 2012, expresó: "Miremos a José como el modelo del educador, que custodia y acompaña a Jesús en su camino de crecimiento «en sabiduría, edad y gracia», como dice el Evangelio [...] La edad, que es la dimensión más natural, el crecimiento físico y psicológico. José, junto con María, se ocupó de Jesús ante todo desde este punto de vista, es decir, lo «crio», preocupándose de que no le faltase lo necesario para un desarrollo sano. José enseñó a Jesús incluso su trabajo, y Jesús aprendió a ser carpintero con su padre José [..] La «sabiduría». José fue para Jesús ejemplo y maestro de esta sabiduría, que se alimenta de la Palabra de Dios [...] La «gracia». Dice san Lucas refiriéndose a Jesús: «La gracia de Dios estaba con Él» (2, 40). Aquí ciertamente la parte reservada a san José es más limitada respecto a los ámbitos de la edad y de la sabiduría. Pero sería un grave error pensar que un padre y una madre no pueden hacer nada para educar a los hijos en el crecimiento en la gracia de Dios. Crecer en edad, crecer en sabiduría, crecer en gracia: éste es el trabajo que hizo José con Jesús, ayudarle a crecer en estas tres dimensiones, ayudarle a crecer [...] Él no era el padre de Jesús: el padre de Jesús era Dios, pero él hacía de papá de Jesús, hacía de padre de Jesús para ayudarle a crecer [...] San José es el modelo del educador y del papá, del padre".

 

 

 

LUNES 25

LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR. Del latín eclesiástico annuntiatio "acción y efecto de anunciar, notificar" (siglo I, antes de Cristo). El término litúrgico que la Iglesia ha otorgado al hecho narrado por Lucas (1, 26-38) es el de Anunciación; el evangelista relata: "En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El ángel entró en su casa y la saludó diciendo: ¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo". Aunque sin precisarse, se dice que el origen de esta solemnidad se ubica alrededor del Concilio de Efeso (431), y es mencionada por primera vez en el Sacramentario del pontífice san Celestino I (422-432; 21 de noviembre). Este suceso es el inicio de la Redención humana, ya que a través de él se encarna el Hijo de Dios en el vientre de María Virgen.