Celebraciones importantes en el mes de Noviembre del 2021

 

LUNES 1

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS, del latín, sanctus, en lenguaje teológico, "consagrado a Dios, venerable", "sagrado" (s. XI), Las Iglesias orientales han celebrado a todos los santos desde el siglo IV. En el siglo VII, el Pontífice san Bonifacio IV (608-615; 8 de mayo), dedicó, a la Virgen María y a los mártires cristianos, el panteón de Roma construido en honor a Augusto y a las deidades romanas. En 1073, san Gregorio VII (1073-1085; 25 de mayo) fijó esta solemnidad donde, inclusive, se considera la veneración a las personas que han pasado desapercibidas para el mundo dando ejemplo de entrega a Dios y servicio al prójimo. S. E. Mons. Fabio Martínez Castilla, Arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, en su Homilía del l/XII/2020, compartió esta reflexión: "...al mes de noviembre lo podemos llamar el mes de nuestra vocación a la santidad... Fiesta de Todos los Santos ¿a qué santos celebramos hoy? Podemos decir que celebramos a todos los Santos, a todos los que están en el cielo, por tanto, celebramos no solamente a aquellos que ya conocemos como santos y que están en los altares…, por esto, además de celebrar a todos estos santos -que están en los altares-, celebramos a todos nuestros familiares y amigos que ya están en el cielo; por ejemplo: a nuestros abuelitos, nuestros papás, amigos, sacerdotes, con quienes compartimos nuestro caminar cristiano..., es decir, celebramos a todos los que pasaron por este mundo haciendo el bien, a todos aquellos que se esforzaron por decirle sí a Jesús con su vida ... ".

 

 

MARTES 2

CONMEMORACION DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS, del latín fideles, de fides, fe y defunctus, "muerto", "que ha cumplido". Fue en el siglo I cuando la veneración a los Apóstoles y mártires difuntos inició. En el siglo V, se concedió efectuar la Celebración Eucarística por su descanso eterno. El abad de Cluny, san Odón (18 de noviembre), inició, hacia el año 998, esta conmemoración determinando que se celebrara el día siguiente a la memoria de la festividad de Todos los Santos. Benedicto XV (1914-1922), a partir de 1914, formalizó esta veneración como se conoce en nuestros días. Monseñor Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia, comparte la siguiente reflexión: "Después de celebrar a todos sus hijos bienaventurados en el Cielo, la Iglesia pide a Dios por todas las almas que nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la Resurrección, pedimos al Dios de Jesucristo por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna... La liturgia cristiana por los difuntos, más allá de la desolación, rebelión o desesperanza, lleva en su centro una oración de consuelo y confianza: 'En tus manos, Padre de bondad, confiamos la vida de nuestro ser querido'. Estar con Dios es poseer la vida plena en paz. Dios sigue amando a los que se 'van' de nosotros, los hace descansar en paz".
MEDITACIÓN: "Aquellos que nos han dejado no están ausentes, sino invisibles. Tienen sus ojos llenos de gloria, fijos en los nuestros, llenos de lágrimas". San Agustín.


 

MARTES 9

FIESTA DE LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRAN

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN (324). La conmemoración de hoy evoca la consagración de la Basílica de Letrán en Roma (actual Ciudad del Vaticano) por el pontífice Silvestre I, quien le otorgó el título de Catedral de Roma, siendo el primer templo de la cristiandad en el año 324. En sus inicios se había dedicado a Cristo el Salvador, habiéndose reconstruido por el papa Sergio III en el siglo X. En el siglo XII, fue dedicada a san Juan el Bautista, adicionándole la denominación de Letrán, en memoria de la familia Laterani, correspondiente a la esposa del emperador Constantino quien donó el terreno donde está ubicada. Es una de las cinco basílicas patriarcales de Roma; fue palacio residencia de los papas hasta 1308.

 

 

JUEVES 18

LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

LA DEDICACIÓN DE LAS BASÍLICAS DE SAN PEDRO y SAN PABLO, del griego, basilikee "aula regia o real". En la antigüedad el nombre de basílica se daba a las grandes edificaciones, griegas y romanas. BASILICA DE SAN PEDRO. La primera basílica dedicada a san Pedro fue construida entre los años 324 a 349 y consagrada en 326 por el Papa Urbano VIII. En el siglo XV fue demolida y sobre el mismo terreno, en 1454, se inició la construcción de la conocida en la actualidad. Estudios arqueológicos certificaron que en la colina vaticana donde se localiza la basílica, padeció el martirio el Apóstol san Pedro. BASÍLICA DE SAN PABLO. Es llamada "extramuros", ya que en su época se encontraba fuera de la ciudad. Edificada en el siglo IV, en el lugar en que por tradición se considera que sucedió el martirio del ''Apóstol de los gentiles". Reconstruida en el siglo XIX después de ser consumida por un incendio y consagrada en 1854 por S. S. Silvestre I.

 

VIERNES 19

NUESTRA SEÑORA DE LA DIVINA PROVIDENCIA

NUESTRA SEÑORA DE LA DIVINA PROVIDENCIA (s. XIII). Esta advocación mariana tuvo su origen en Italia, donde diversas otras Órdenes religiosas, principalmente los Siervos de María, le rendían culto. Se refiere que el nombre le fue otorgado por San Felipe Benicio (22 de agosto), quinto Superior de los servitas, quien relata que, al no contar con víveres para el sustento de los monjes, imploró a la Divina Señora su auxilio; momentos después, escuchó tocar a la puerta del monasterio; al abrir, encontró dos canastos con alimentos. La imagen que se venera en Puerto Rico fue tallada en la ciudad de Barcelona, España, y traída a tierras americanas por Monseñor Gil Esteve y Tomás. Al llegar a su destino, en 1851, el prelado encontró en ruinas la Catedral de San Juan, capital boricua, procediendo a su reconstrucción.
Una vez redificada la iglesia, la imagen mariana se colocó en un altar de madera recubierto con oro. Esta primera escultura era de las llamadas "de ropaje" las cuales se tallan para vestirlas. Se fijó su festividad el 2 de febrero, en ese sitio permaneció 67 años y se declaró esa fecha como fiesta oficial puertorriqueña. Debido a su deterioro, la imagen fue sustituida en 1920. A mediados del siglo XX, Monseñor Mariano Vasallo creó la Asociación de Nuestra Señora de la Divina Providencia. En 1970, el Pontífice san Paulo VI (26 de septiembre) designó Patrona de Puerto Rico a Nuestra Señora de la Divina Providencia y fijó como fecha para su celebración el 19 de noviembre, día en que arribó la escultura a la isla. La noche del 5 de noviembre de 1976, la imagen sufrió un atentado, un anónimo criminal le prendió fuego, por lo que fue enviada a España para ser restaurada.
PLEGARIA: Virgen María Pura, Madre de la Divina Providencia, da protección a mi alma con la abundancia de tu gracia; ordena mi vida y guíala por el camino de la virtud al cumplimiento de la voluntad de Dios. Concede el perdón de mis faltas, sé mi guarida, mi abrigo y mi protección en mi transitar por este mundo. Da consuelo a mis aflicciones, condúceme en los peligros y en las adversidades, dame tu segura protección.

 

DOMINGO 21

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO, Jesucristo es un nombre derivado del hebreo Yeshuá, "Yahvé es salvación" y Cristo, equivalente del verbo hebreo mashaj, 'ungir', de cuya forma mashiaj: el Ungido, se deriva la palabra Mesías. Es el mismo Jesús al ser cuestionado por el gobernador romano Poncio Pilato (2636 d. C.): "¿Eres tú el rey de los judíos?" (Jn 18,33), al responder, aclara el carácter de su majestad y se deslinda de la condición terrena de ésta: "Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi Reino no es de aquí" (Jn 18, 36). Desconcertado por la respuesta, el romano preguntó nuevamente: "¿Entonces tú eres Rey?". Jesús respondió: "Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz" (Jn 18, 37). Después de su Resurrección, al encomendar a los Apóstoles el enseñar y bautizar a todas las gentes, declaró que le había sido dado todo el poder en el cielo y en la tierra (Mt 28, 18); con esas palabras Cristo mismo manifiesta la grandeza de su poder y la extensión infinita de su Reino. San Juan, en el libro del Apocalipsis, señala que Jesús es "Rey de reyes y Señor de señores" (Ap 19, 16). La Solemnidad de este día fue establecida por Pío XI (1922-1939), en su encíclica Quas Primas (11 de diciembre de 1925). Con las reformas al Calendario litúrgico de 1969, quedó instituida en el último domingo del Tiempo Ordinario, con el propósito de señalar el término del Año Litúrgico y, a partir de 1970, con el propósito de destacar el carácter escatológico (del griego, estudio de los sucesos al final de los tiempos) de la celebración, se le otorgó la actual denominación: "Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo". Respecto a esta solemnidad, el Pontífice Benedicto XVI (2005-2013) expresó: "En este último domingo del año litúrgico la Iglesia nos invita a celebrar al Señor Jesús como Rey del universo. Nos llama a dirigir la mirada al futuro, o mejor aún en profundidad, hacia la última meta de la historia, que será el reino definitivo y eterno de Cristo. Cuando fue creado el mundo, al comienzo, él estaba con el Padre, y manifestará plenamente su señorío al final de los tiempos, cuando juzgará a todos los hombres. Las tres lecturas de hoy nos hablan de este reino".

 

SÁBADO 27

NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA (siglo XIX). Las apariciones de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa ocurrieron ante la vidente santa Catalina Labouré (28 de noviembre) en París en la capilla de la Casa General de la Congregación de las Hijas de la Caridad (vicentinas). La primera manifestación tuvo verificativo la tarde del 18 de julio de 1830, ahí la Divina Señora indicó a la religiosa que le confiaría una gran misión. Cuatro meses más tarde, en el mismo sitio, tuvo lugar la segunda visión. Catalina narró que contempló a María como en un cuadro, de pie, con vestido y manto blancos, un velo blanco le cubría de la cabeza a los pies, éstos se apoyaban sobre un gran globo, en el cual se enroscaba una serpiente, cuya cabeza era aplastada por el pie de la Virgen; con las manos elevadas a la altura de la cintura sostenía otro globo, su mirada se dirigía al cielo. De repente María posó su mirada sobre la religiosa y le dijo: "El globo que tú ves representa el mundo y cada persona particular. He aquí el símbolo de las gracias que yo derramo sobre las personas que me las piden". A continuación, se conformó alrededor de Nuestra Señora una leyenda: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti". Después, María le indicó: "Haz acuñar una medalla conforme a este modelo. Las personas que la lleven recibirán numerosas gracias, las gracias serán abundantes para las personas que tengan fe". Al momento aquel cuadro giró mostrando su reverso, donde estaba una letra "M", con una cruz encima y debajo dos corazones: el de Jesús rodeado con una corona de espinas y el de María traspasado por una espada. Tras acuciosos estudios, dos años más tarde, con autorización de la Iglesia el emblema fue acuñado de acuerdo con la descripción de sor Catalina. En su origen la medalla fue conocida como de la "Inmaculada Concepción"; pero siendo tan elevado el número de milagros que fueron concedidos por su invocación, el pueblo la llamó la "Medalla Milagrosa". El beato Pío IX (1846-1878; 7 de febrero), otorgó indulgencias a quienes la llevaran consigo. León XIII (1878-1903) concedió oficio y misa propia, aprobó la manifestación de la Santísima Virgen y propició la coronación de la imagen en la capilla de las apariciones. Pío X (1903-1914) autorizó la Asociación de la Medalla Milagrosa.

 

 

 

MARTES 30

SAN ANDRÉS, APÓSTOL

SAN ANDRÉS, del griego, andreia, "hombría", "valor", "varonil" (60). Apóstol y mártir. Los datos que se tienen de él se encuentran en los Evangelios. Nativo de Betsaida, en Galilea, hermano mayor de Simón -nombrado Pedro por Jesús (29 de junio)-, según lo indican Mateo (10, 2) y Juan (1, 40). Fue el primer reclutado por Cristo para formar el que sería el grupo de los Doce (por 10 que la Iglesia oriental le llama hoprotoklitos, el "Primer llamado"). Mateo (16, 17) y Juan (1, 42) citan que fue hijo de Jonás o Juan. Respecto a su ocupación, Mateo (4, 18) y Marcos (1, 16) dicen que, junto con su hermano, era pescador. Asimismo, Juan (1, 35-40) lo señala como discípulo del Bautista, por medio del cual él y Simón tuvieron contacto con Jesús, de esta forma se narra el momento de su elección como Apóstoles en el Evangelio de Mateo (Mt 4, 18-19): "Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar, porque eran pescadores. Entonces les dijo: 'Síganme, y los haré pescadores de hombres"'. Se cree que difundió la Palabra por el este de Europa (Grecia, Asia Menor, etc.). Fue crucificado, por orden del gobernador romano Aegeas (Aegeates), en Patras (Pátrai de Akhaia), Grecia. La Leyenda Aurea (s. XIII), cita que, a fin de prolongar su martirio, el Apóstol no fue clavado, sino atado a una cruz en forma de X conocida como aspa -también llamada Crux Decussata (saltyra) o Cruz de san Andrés-, y que permaneció en ella dos días predicando el Evangelio. Sus reliquias se veneran en la Basílica del lugar donde sufrió el martirio. Es Patrono de Grecia, Rusia y diversas regiones, y es protector contra la disentería o "mal de san Andrés", la "gota", tortícolis y calambres.