Celebraciones importantes en el mes de Mayo del 2019

 

MIÉRCOLES 1

SAN JOSÉ OBRERO

SAN JOSÉ, del hebreo, "Dios acrecentará" (siglo I). Obrero. S. S. Benedicto XVI, evocó: "El 1 de mayo de 1955, el Pontífice Pío XII instituyó la fiesta de San José obrero, para proponer a todos los trabajadores del mundo el camino de la santificación personal a través del trabajo, y restituir así al esfuerzo diario la perspectiva de una auténtica humanización. También hoy la cuestión del trabajo, en el centro de cambios rápidos y complejos, sigue interpelando la conciencia humana y exige que no se pierda de vista el principio de fondo que debe orientar toda opción concreta: el bien de cada ser humano y de toda la sociedad". El papa Francisco (1/V/2013), destacó varios aspectos de esta memoria litúrgica: "En el Evangelio de san Mateo, en uno de los momentos que Jesús regresa a su pueblo, a Nazaret, y habla en la sinagoga, se pone de relieve el estupor de sus conciudadanos por su sabiduría, y la pregunta que se plantean: «¿No es el hijo del carpintero?» (13, 55). Jesús entra en nuestra historia, viene en medio de nosotros, naciendo de María por obra de Dios, pero con la presencia de san José, el padre legal que lo protege y le enseña también su trabajo. Jesús nace y vive en una familia, en la Sagrada Familia, aprendiendo de san José el oficio de carpintero, en el taller de Nazaret, compartiendo con él el trabajo, la fatiga, la satisfacción y también las dificultades de cada día. Esto nos remite a la dignidad y a la importancia del trabajo. El libro del Génesis narra que Dios creó al hombre y a la mujer confiándoles la tarea de llenar la tierra y dominarla, lo que no significa explotarla, sino cultivarla y protegerla, cuidar de ella con el propio trabajo (Cfr. Gn 1, 28; 2, 15). El trabajo forma parte del plan de amor de Dios; nosotros estamos llamados a cultivar y custodiar todos los bienes de la creación, y de este modo participamos en la obra de la creación. El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona. El trabajo, por usar una imagen, nos «unge» de dignidad, nos colma de dignidad; nos hace semejantes a Dios, que trabajó y trabaja, actúa siempre (Cfr. Jn 5, 17); da la capacidad de mantenerse a sí mismo, a la propia familia, y contribuir al crecimiento de la propia nación".

ORACIÓN DE SAN JUAN XXIII A SAN JOSÉ: "¡Oh glorioso San José, que velaste tu incomparable y real dignidad de guardián de Jesús y de la Virgen María bajo la humilde apariencia de artesano, y con tu trabajo sus-tentaste sus vidas, protege con amable poder a los hijos que te están especialmente confiados! Tú conoces sus angustias y sus sufrimientos porque tú mismo los probaste al lado de Jesús y de su Madre. No permitas que, oprimidos por tantas preocupaciones, olviden el fin para el que fueron creados por Dios; no dejes que los gérmenes de la desconfianza se adueñen de sus almas inmortales Re-cuerda a todos los trabajadores que, en los campos, en las oficinas, en las minas, en los laboratorios de la ciencia no están solos para trabajar, gozar y servir, sino que junto a ellos está Jesús con María, Madre suya y nuestra, para sostenerlos, para enjugar el sudor, para mitigar sus fatigas. Enséñales a hacer del trabajo, como hiciste tú, un instrumento altísimo de santificación".

 

VIERNES 3

LA SANTA CRUZ

LA SANTA CRUZ, del latín, cruz, crucis, instrumento de suplicio. El apóstol Pablo (Fil 2, 8) declara: "(Jesús) se rebajó a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz". Después de Cristo la cruz es exaltada no como instrumento de martirio sino como signo de inefable salvación. San Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre), en el Ángelus del 14/IX/ 2002, expresó: "El Cristianismo tiene en la Cruz su símbolo principal. Allí donde el Evangelio ha echado raíces, la Cruz indica la presencia de los cristianos". La Iglesia le rinde culto en la festividad de su Exaltación que se celebra el 14 de septiembre. En México, por tradición, este día se continúa celebrando la antigua fiesta de "la Cruz de mayo", en virtud de que —según piadosas leyendas—, en el siglo iv la emperatriz santa Elena (agosto 18) descubrió la Cruz en la que fue clavado Cristo. Este día en México la gente adorna las cruces y los trabajadores de la construcción las colocan en la parte más alta de las edificaciones.

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SÁBADO 4

SANTOS FELIPE Y SANTIAGO

SANTOS FELIPE Y SANTIAGO "el Menor", del griego, "amigo o aficionado a los caballos" y del latín, "que Dios proteja", respectivamente (siglo I). Apóstoles y mártires. La Iglesia ubica su veneración en esta fecha cuando sus reliquias fueron colocadas juntas en el altar mayor de la Basílica de los Apóstoles, en Roma (565). FELIPE Discípulo de Juan el Bautista, nació en Betsaida (Galilea). Difundió la Palabra en regiones distantes de su país. Tuvo el don de realizar milagros. El Evangelio de Juan lo menciona en varios hechos donde actúa como intermediario entre Jesús y un grupo gentiles (Jn 1, 43-44; 6, 5-7; 12, 20-43). Destaca por su fe en el diálogo que sostuvo con el Resucitado en la Última Cena: "Señor muéstranos al Padre, y nos basta". El Señor le responde: "Felipe, quien me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn 14, 8-11). La Tradición indica que murió mártir en Siria. SANTIAGO. Hijo de Alfeo. Se le dio el calificativo de "el Menor", para distinguirlo del apóstol Santiago "el Mayor" (25 de julio). San Pablo le atribuyó un encuentro con Jesús resucitado (1 Cor 15, 7). Destacó en la primitiva comunidad cristiana de Jerusalén, presidiéndola e imprimiendo un deseo de perfección y piedad (Hech 15, 13-21; 21, 20-25). Se le atribuye una Carta en el Nuevo Testamento. Murió arrojado de lo alto de un templo y ultimado con un mazo. Benedicto XVI (2005-2013), en sus Ángelus del 6/IX y 28/VI del 2006 señala: "Felipe nos enseña a dejarnos conquistar por Jesús, a estar con él y a invitar también a otros a compartir esta compañía indispensable; y, viendo, encontrando a Dios, a encontrar la verdadera vida". "Santiago nos exhorta a abandonarnos en las manos de Dios en todo lo que hagamos [...] nos enseña a no tener la presunción de planificar nuestra vida de modo autónomo e interesado, sino a dejar espacio a la inescrutable voluntad de Dios [ ..] De este modo Santiago es un maestro de vida siempre actual para cada uno de nosotros".

 

 

 

LUNES 13

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE FÁTIMA, del árabe, "espléndida" (1917). En la villa de Fátima, Portugal, del 13 mayo al 13 de octubre de 1917, cada día 13 del mes, la Santísima Virgen, se manifestó ante los humildes pastorcillos Lucía, Francisco y Jacinta, los dos últimos hermanos y primos de la primera quien era la de mayor edad. La primera de las apariciones tuvo lugar cuando los pequeños cuidaban ovejas y después de haber rezado el Santo Rosario, vieron sobre una encina la aparición de María Santísima quien les reveló su nombre: "Yo soy la Señora del Rosario", recomendándoles la práctica frecuente de los sacramentos de la Eucaristía y la Reconciliación, así como el diario rezo del rosario. Una constante en las manifestaciones fue que, la Madre del Señor, les acompañaba en el rezo del rosario; después, les transmitía un mensaje, en el cual pide comuniquen a la humanidad, entre otras cosas, que: "No ofendieran más a Dios, nuestro Señor, que ya ha sido muy ofendido"; y "Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, pues muchas almas van al infierno porque no hay quien se sacrifique y pida por ellas". El pontífice Juan Pablo II el año 2000, beatificó a los videntes Francisco (4 de abril) y Jacinta (20 de febrero).

 

 

MARTES 14

SAN MATÍAS APÓSTOL

SAN MATÍAS, del hebreo, "Don (regalo) de Yahvé" (siglo I). Apóstol. Estando el apóstol san Pedro (29 de junio) como responsable del "Colegio apostólico", al morir Judas Iscariote el grupo de los "Doce" quedó incompleto y había que sustituirlo, ya que dicho número evocaba a los doce hijos de Jacob o bien a las doce tribus de Israel. Por lo que Pedro determina hacer un sorteo. Todos se unen en oración, a fin de ser precisos en la designación; Pedro propone a dos personas que han seguido fielmente al Mesías desde su bautismo en el Jordán hasta su gloriosa Ascensión: uno es José, llamado Barsabás por sobrenombre "el Justo" y el otro es Matías, este último resulta electo, por la comunidad apostólica y "es agregado al número de los doce Apóstoles para desempeñar el ministerio del apostolado", en el lugar "dejado por Judas" (cfr. Hch 1, 20-26). Según Eusebio, era uno de los setenta y dos discípulos (cfr. Lc 10, 1. 17). El Nuevo Testamento, no menciona mayores datos acerca de él; sobre su muerte existen leyendas con dos versiones, una que muere en paz y otra que es lapidado o decapitado. Sepultado en Roma y trasladado su cadáver a Trier (Tréveris), en la actual Alemania, donde existe la única tumba que se conoce de un Apóstol. Iconografía: con atuendo de época con túnica y capa, como atributos, por su martirio espada y piedras, instrumentos que según antiguas leyendas son usados para martirizarlo. Su fiesta se conmemora el 14 de mayo. Esta fecha es elegida ya que generalmente se encuentra en las proximidades de Pentecostés, y su incorporación al Colegio Apostólico se produce después de la Ascensión y antes de la venida del Espíritu Santo.

 

VIERNES 24

NUESTRA SEÑORA MARÍA AUXILIADORA

NUESTRA SEÑORA MARÍA AUXILIADORA (siglo XVI). Desde la Antigüedad los primeros cristianos, algunos santos y Doctores de la Iglesia, designaron a María Santísima como Boetéia: "La que trae auxilios venidos del cielo". San Juan Crisóstomo (13 de septiembre) la llamó "Auxilio potentísimo" y Sabás de Cesarea, "Auxilio de los que sufren". Esta advocación mariana, se agregó a las Letanías Lauretanas por San Pío V (1566-1572; 30 de abril) en 1571, como reconocimiento a la intercesión mariana al haber vencido los cristianos a los musulmanes en la batalla de Lepanto, Grecia. Pío VII (1800-1823), en 1814, al ser excarcelado y regresar a Roma, instituyó su memoria en esta fecha. A fines del siglo XIX, san Juan Bosco (31 de enero) refirió que, en una aparición, la celestial Señora le solicitó la construcción de una iglesia donde se le invocara como Auxiliadora; Don Bosco levantó en Turín, Italia, una basílica en su honor y la nombró Patrona de los salesianos y de su instituto.

 

 

VIERNES 31

LA VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA VISITACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA (siglo I). Este hecho es narrado en el Evangelio de san Lucas (1, 39-56). María después del anuncio del arcángel Gabriel, visita a su prima Isabel, que es de edad avanzada, para auxiliarla en el momento de dar a luz y le comunica lo que Dios ha obrado en ella. Tradiciones piadosas han ubicado el sitio de este encuentro y del canto del Magníficat en Aín-Karim (del hebreo, "fuente del viñedo"), población del actual Israel, donde se encuentra la basílica de la Visitación. Esta festividad fue instituida por Urbano VI (1378-1389) en 1389. Referente a esta festividad, el Documento Conclusivo de Aparecida, Brasil, (2007), cita en el Párrafo 553: "... Que (María) nos enseñe a salir de nosotros mismos en camino de sacrificio, amor y servicio, como lo hizo en la visitación a su prima Isabel, para que, peregrinos en el camino, cantemos las maravillas que Dios he hecho en nosotros conforme a su promesa". Iconografía: María e Isabel con vestuario de época, en estado de gravidez se unen en fraterno abrazo, en el cielo, sobrevuela una paloma (Espíritu Santo).