Celebraciones importantes en el mes de Julio del 2021

 

JUEVES 1

LA PRECIOSISIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. Con la fiesta de la evocación de la Santísima Eucaristía, se consuma en el Año Litúrgico: el Jueves Santo dedicado a recordar su institución durante la Última Cena; Corpus Christi, a celebrarla esencialmente bajo la especie del pan, y la fiesta que hoy conmemora, bajo la especie del vino. Desde la Antigüedad, los primeros cristianos rendían culto a la Preciosa Sangre del Señor; pero fue en el siglo XVIII, gracias a la iniciativa de san Gaspar del Búfalo (28 de diciembre), cuando Benedicto XIV (1740-1758) ordenó se compusieran la Misa y el Oficio propios. El Beato Pío IX (1846-1878; 7 de febrero), extendió la fiesta litúrgica a la Iglesia universal en 1849, y S. S. Pío XI (1922-1939) elevó el rango de esta conmemoración. En 1960, san Juan XXIII (1958-1963; 11 de octubre) a través de la Carta Apostólica Inde a primis explicó su significado y aprobó sus letanías. En este documento, entre otros señalamientos, expresa: "...la Sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, prenda de salvación y de vida eterna, que los fieles la hagan objeto de sus más devotas meditaciones y más frecuentes comuniones sacramentales. Que reflexionen, iluminados por las saludables enseñanzas que dimanan de los Libros Sagrados y de la doctrina de los Santos Padres y Doctores de la Iglesia en el valor sobreabundante, infinito, de esta Sangre verdaderamente preciosísima, «de la cual una sola gota puede salvar al mundo de todo pecado» [Himno Adoro te devote]. Porque, si es infinito el valor de la Sangre del Hombre Dios e infinita la caridad que le impulsó a derramarla desde el octavo día de su nacimiento y después con mayor abundancia en la agonía del huerto, en la flagelación y coronación de espinas, en la subida al Calvario y en la Crucifixión y, finalmente, en la extensa herida del costado, como símbolo de esa misma divina Sangre, que fluye por todos los Sacramentos de la Iglesia, es no sólo conveniente sino muy justo que se le tribute homenaje de adoración y de amorosa gratitud por parte de los que han sido regenerados con sus ondas saludables". Benedicto XVI (2005-2013), subrayó: "alimentados con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, los fieles, hechos partícipes de su divina virtud que ha suscitado legiones de mártires, harán frente a las luchas cotidianas, a los sacrificios, hasta el martirio, si es necesario, en defensa de la virtud y del reino de Dios [...] La Sangre de Cristo es prenda del amor fiel de Dios a la humanidad. Contemplando las llagas del Crucificado, cada hombre, incluso en condiciones de extrema miseria moral, puede decir: Dios no me ha abandonado, me ama, ha dado la vida por mí; y así volver a tener esperanza" (5/VI/2009).

 

 

SÁBADO 3

SANTO TOMÁS, APOSTOL

 

SANTO TOMÁS, del arameo, "gemelo", "mellizo" (siglo I). Apóstol. El Evangelio de san Juan (20, 24-29) narra: "Tomás, uno de los Doce, llamado el mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús resucitado. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor»... él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré»... Ocho días después... se presentó Jesús... le dice a Tomás «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío»". El pasaje culmina cuando Jesús señala: «Porque me has visto has creído. Bienaventurados los que crean sin haber visto». Al respecto, Benedicto XVI apunta: "Esta frase puede ponerse también en presente: «Bienaventurados los que no ven y creen». En todo caso, Jesús enuncia aquí un principio fundamental para los cristianos que vendrán después de Tomás, es decir, para todos nosotros (...) El caso del apóstol Tomás es importante para nosotros al menos por tres motivos: primero, porque nos conforta en nuestras inseguridades; en segundo lugar, porque nos demuestra que toda duda puede tener un final luminoso más allá de toda incertidumbre; y, por último, porque las palabras que le dirigió Jesús nos recuerdan el auténtico sentido de la fe madura y nos alientan a continuar, a pesar de las dificultades, por el camino de fidelidad a Él". La Tradición, indica que es posible que haya evangelizado en Persia, India y otros lugares. Se le han atribuido algunos escritos apócrifos: un Evangelio, Hechos y un Apocalipsis. Al parecer murió atravesado por lanzas en India y en 232, un rey llamado Misdeuz entregó sus restos a los cristianos quienes los llevaron a Mesopotamia. En 1258 sus reliquias fueron trasladadas a Ortona, Italia, donde reciben veneración.


 

VIERNES 9

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ, PATRONA DE COLOMBIA

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ, Patrona de Colombia. vocablo de Incierto origen, para algunos lingüistas proviene del vocablo chibcha Xequenquirá. "lugar pantanoso y cubierto de nieblas"; otros opinan que significa "pueblo sacerdotal", por las ceremonias paganas de la isla de la laguna de Fúquene (1562) En 1555 un óleo de la Virgen del Rosario fue llevado por frailes dominicos a la localidad colombiana de Tunja. El presbítero Andrés de Jadraque solicitó al pintor y orfebre Alonso de Narváez elaborara una imagen de la virgen patrona de los dominicos y el encomendero Antonio de Santana cubrió los gastos. El artista realizó la obra "al temple", hacia 1562, en una tela de 1.25 metros de ancho por I.19 metros de alto. En ella está representada, la Santísima Virgen del Rosario quien lleva en sus brazos al Niño Jesús; está flanqueada por san Antonio de Padua y el Apóstol san Andrés, nombres de quienes le solicitaron el óleo. Por razones no conocidas el cuadro permaneció olvidado durante más de una década en una rústica choza, en este lapso, la tela sufrió daños irreparables, perdió su colorido, las imágenes se deterioraron y esfumaron, etc. La tabla fue utilizada como mesa de trabajo por granjeros. En 1585 Maria Ramos recuperó la tabla y le llevó a Chiquinquirá donde le construyó una pequeña capilla; la piadosa mujer oraba ante ella solicitando a la Virgen que "se dejara ver al descubierto". El 26 de diciembre de 1585 sus ruegos fueron escuchados y el cuadro milagrosamente se renovó, asimismo, el rostro de María despedía un intenso brillo. Después de este acontecimiento el pueblo local inició su veneración; los incontables favores obtenidos por los pobladores se propagaron por todo el país y, desde entonces, Chiquinquirá ha sido centro de peregrinaciones. La imagen "se iluminó de manera milagrosa" ante decenas de testigos en 1588, 1589; 1985 y 2001. En 1986 fue sometida a estudios radiológicos, donde médicos restauradores y otros especialistas analizaron y llegaron a la conclusión de que "El lienzo fue confeccionado por indígenas con algodón tejido y la pintura empleada es una mezcla de flores, tierra y plantas de la zona", asimismo certificaron que la "sagrada imagen no ha sido nunca retocada por pintor alguno". En 2019 se celebrad centenario de su coronación como reina y patrona de Colombia.

 

 

VIERNES 16

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, del hebreo, "viña de Dios" (Siglo XIII). Esta advocación proviene de la aparición de la Virgen María a san Simón Stock (mayo 16), durante esta manifestación la celestial señora entrega el escapulario al santo carmelita, el 16 de julio de 1251; esto acontece en el monte Carmelo, en Palestina, actual territorio israelita donde se edifica un monasterio en 1226 el cual habitan los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo y en donde se inicia esta celebración en 1322. El pontífice Sixto V (1585-1590) en 1587 la aprueba yen 1726 Benedicto XIII (1724-1730), la extiende a la Iglesia universal fijando en esta fecha su memoria anual. Iconografía: de pie, con el Niño Jesús en el brazo izquierdo, coronados ambos, ataviada con hábito café, adoptado por la Orden Carmelita, manto color marfil, ofreciendo con su mano derecha el escapulario color café con el monograma "A M" (Ave María ) y una cruz sobre un monte bordados en hilo dorado. La Virgen María se manifiesta a san Simón rodeada de ángeles, llevando en sus benditas manos el Escapulario de la Orden y le dice: "Este será privilegio para ti y todos los carmelitas, quien muriere con él no padecerá el fuego eterno, es decir, el que con él muriere se salvará".

 

JUEVES 22

FIESTA DE SANTA MARÍA MAGDALENA

SANTA MARÍA MAGDALENA, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son discutidos; quizá -según diversos Padres de la Iglesia- "señora", "soberana" y gentilicio de Magdala (siglo I). Discípula del Señor. De acuerdo con la Tradición bíblica, fue servidora y discípula de Jesús, originaria de la región de Magdala (antigua población de Palestina, en Galilea, sobre el lago Tiberíades). Según Lc 8, 2-3 y Mc 19,9, ayudó al Maestro ofreciéndole sus recursos, desde que la liberó de siete demonios. Los Evangelios refieren que estuvo con Jesús en el Monte Calvario, al pie de la cruz (Mt 27,55-56; Mc 15,40), Y en la colocación de su cuerpo en la tumba (Mt 27, 16). En la madrugada de la Pascua, junto a dos mujeres, descubrió el sepulcro vacío (Mc 16, llss.). Es considerada como la primera testigo del Resucitado (Jn 20, llss.). Antiguas crónicas señalan que, después de la Ascensión, junto con la Virgen María y san Juan, viajó a Éfeso, donde murió. Otras, establecen que, junto con sus hermanos Marta y Lázaro y san Maximino obispo de Aix (8 de junio) emigraron a Marsella, Francia, ahí, Magdalena evangelizó a los lugareños y, después, se retiró a vivir como eremita, hasta su muerte en una cueva de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume. En una Homilía, san Gregorio Magno (9 de septiembre) expone: "María Magdalena, cuando llegó al sepulcro y no encontró allí el cuerpo del Señor, creyó que alguien se lo había llevado, y así lo comunicó a los discípulos... Los discípulos se volvieron a su casa. Y añade: Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Lo que hay que considerar en estos hechos es la intensidad del amor que ardía en el corazón de aquella mujer, que no se apartaba del sepulcro, aunque los discípulos se habían marchado de allí. Buscaba al que no había hallado, lo buscaba llorando y, encendida en el fuego de su amor, ardía en deseos de aquel a quien pensaba que se lo habían llevado. Por esto, ella fue la única en verlo entonces, porque se había quedado buscándolo, pues lo que da fuerza a las buenas obras es la perseverancia en ellas, tal como afirma la voz de aquel que es la Verdad en persona: El que persevere hasta el final se salvará".

 

SÁBADO 31

SAN IGNACIO DE LOYOLA

SAN IGNACIO DE LOYOLA, probable del vasco, "pendiente de la montaña" (1491-1556). Fundador. Íñigo López de Recalde —su nombre en el siglo—, nació en noble familia en el castillo de Loyola, España. En su juventud se integró a la milicia donde llevó una vida disipada. En el fragor de una batalla resultó herido de gravedad en una pierna, lo que le ocasionó una larga convalecencia. Durante ésta leía vidas de santos, hecho que influyó de manera determinante en su vida; al recuperar su salud cambió su conducta y se convenció de que él también podría ser santo. En 1522 viajó a Tierra Santa, pero encontró dificultades y regresó a su país. En Manresa, Barcelona, entre 1522 y 1523, redactó su obra Ejercicios Espirituales, de gran valor teológico y evangélico, la cual se publicó en Roma el año de 1548 con el nombre de Ejercicios espirituales para vencer a sí mismo y ordenar su vida sin determinarse. Entre 1528 y 1535 estudió en Barcelona, Alcalá, Salamanca y en la Sorbona de París. En esta ciudad junto con seis compañeros hizo votos y se consagraron a Dios (15/8/1534), añadiendo un cuarto voto, el de estar siempre a las órdenes del Papa y procurar así la "Mayor gloria de Dios" (Ad Majorem Dei Gloriam, lema de la Orden), ahí cambió su nombre por el de Ignacio. Fue ordenado sacerdote en Roma, en 1538. En 1540, la Compañía de Jesús (Jesuitas) recibió la aprobación pontificia. Las Constituciones indican que sus integrantes llevarán una disciplina casi militar y deberán consagrarse al estudio; los objetivos principales del Instituto serían: la defensa y la propagación de la fe. A sus seminaristas decía, entre otras reflexiones: "Entramos para aprender, salimos para servir"; "El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras". Ignacio fue designado Superior, cargo que desempeñaría hasta su muerte. Viajó a Roma para iniciar su misión; Ignacio y sus hermanos espirituales se dedicaron a predicar, promover los Ejercicios Espirituales, dictar cátedras en las más prestigiadas universidades y dar conferencias de diversos temas religiosos a toda clase de audiencias, fundando colegios y universidades en España, Roma, Alemania, Francia y los Países Bajos. Entregó su alma al creador en la ciudad de Roma. Fue canonizado por Gregorio XV (1621-1623) en 1622. En 1922 Pío XI (1922-1939), lo declaró patrono de quienes practican ejercicios espirituales. Iconografía: de pie, con vestimenta sacerdotal, casulla y estola, en sus manos un corazón con las iniciales IHS (abreviación latina de Iesus Hóminum Salvátor, Jesús salvador de los hombres) y su lema "A la mayor gloria de Dios" (A dmaiorem Dei gloriam).