Misal Martes 19 de enero del 2021

MARTES 19

Verde Misa por la unidad de los cristianos, B MR, p. 1122 (1114) / Lecc. I, p. 510

Otros santos: Germánico de Filadelfia, laico, mártir. Beatos: Marcelo Spínola, obispo y fundador; Jerónimo Fábregas Camí, presbítero y mártir.

ANCLA SEGURA
Heb 6,10-20; Sal 110; Mc 2,23-28

En lugar de una «carta», la Epístola a los hebreos parece más bien una homilía amplia, desarrollada exquisitamente desde una altura intelectual magnífica. Sus destinatarios probablemente eran hebreos que han abrazado el Evangelio pero que han empezado a perder su fervor inicial en medio de las persecuciones. Arriesgaron volver a su observancia anterior, insuficiente, pero cómoda. El autor los anima contemplando grandiosas correspondencias, especialmente entre el Antiguo Testamento y la nueva realidad cristiana. Según él, la fe asume lo esencial de la revelación a Israel y lo lleva a un nuevo nivel asombroso. La promesa de bendiciones hecha a Abraham no sólo es garantizada por un juramento, sino elevada a la bendición suprema, la vida eterna, por medio de la muerte y resurrección de Jesús. La esperanza en dicha promesa es ancla segura y sólida de la vida cristiana.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47

Sálvanos, Señor, Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para que podamos celebrar tu santo nombre y cantar tu alabanza.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que uniste a pueblos diversos en la confesión de tu nombre, concédenos querer y poder practicar cuanto nos mandas, para que, el pueblo llamado a poseer tu Reino, tenga una misma fe en sus
pensamientos y un mismo amor en sus obras. Por nuestro Señor Jesucristo …

O bien:

Atiende complacido, Señor, las plegarias de tu pueblo y concede que los corazones de los fieles se unan en tu alabanza y en común arrepentimiento, hasta que, superada toda división entre los cristianos, en perfecta comunión con la Iglesia avancemos gozosos hacia tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Contamos con la esperanza, que es como un ancla firme y segura.

De la carta a los hebreos: 6, 10-20

Hermanos: Dios no es injusto para olvidar los trabajos de ustedes y el amor que le han mostrado al servir a sus hermanos en la fe, como lo siguen haciendo hasta hoy. Deseamos, sin embargo, que todos y cada uno de ustedes mantenga hasta el fin el mismo fervor y diligencia, para alcanzar la plenitud de su esperanza. Así, lejos de volverse negligentes, serán ustedes imitadores de aquellos que, por la fe y la paciencia, heredan lo prometido por Dios.
En efecto, cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no había nada superior por lo cual jurar, juró por sí mismo, diciendo: Te colmaré de bendiciones y te daré una descendencia innumerable. Por este motivo, Abraham perseveró en la paciencia y alcanzó lo prometido por Dios. Cuando los hombres juran, lo hacen por alguien superior a ellos, y el juramento pone fin a toda discusión. También Dios, cuando quiso mostrar con plenitud a los herederos de la promesa lo irrevocable de su decisión, se comprometió con un juramento.
Así pues, mediante estos dos actos irrevocables, promesa y juramento, en los cuales Dios no puede mentir, tenemos un consuelo poderoso los que buscamos un refugio en la esperanza de lo prometido. Esta esperanza nos mantiene firmes y seguros, porque está anclada en el interior del santuario, ahí donde Jesús entró, precediéndonos, constituido sumo sacerdote, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 110, 1-2. 4-5. 9 Y 10c.

R/. El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señores piadoso y es clemente. Acordándose siempre de su alianza, él le da de comer al que lo teme. R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Ef 1, 1 7-1 8
R/. Aleluya, aleluya.

Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.

EVANGELIO

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 23-28

Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: «¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?». Él les respondió: «¿No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros».
Luego añadió Jesús: «El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio (p. 118).

ANTIFONA DE LA COMUNIÓN Col 3,14-15

Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infúndenos, Señor, tu espíritu de caridad, para que, por la eficacia de este sacrificio, hagas que, cuantos creen en ti, vivan concordes en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MIÉRCOLES 20

Verde/Rojo Misa por la unidad de los cristianos, o San Fabián, papa y mártir* o San Sebastián, mártir** MR, p. 1124 (1116) / Lecc I, p. 514

Otros santos: María Cristina de la Inmaculada Concepción, virgen fundadora. Beato Cipriano Miguel Iwene Tansi, presbítero de la Orden Cisterciense.

AMORES INSEPARABLES
Heb 7,1-3.15-17; Sal 109; Mc 3,1-6

Todos los sábados, los hebreos se congregaban en las sinagogas para rendir a Dios el culto debido. Es cierto que la casuística judía permitía que en caso de extrema necesidad, se pudiera atender a la curación de un enfermo incluso en un día sábado. Además, el hombre de la mano seca podía ciertamente esperar para otro día. Entonces, ¿cuál es la intención de Jesús? Él quiere subrayar que el sábado, como día dedicado al culto divino, no podía usarse como un pretexto para olvidarse de la otra cara del supremo mandamiento: amar al prójimo. Aún más, quiere enseñar que, aunque el culto es necesario, otra forma necesaria de honrar a Dios es la de comprometerse a favor del prójimo, especialmente el prójimo enfermo y abandonado. El amor a Dios en el culto es inseparable del amor al prójimo en la vida cotidiana.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ef 4, 4-6

Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todo y vive en todos.

ORACIÓN COLECTA

Mira, Señor, con bondad a tu pueblo y derrama sobre él los dones de tu Espíritu, para que crezca siempre en él el amor a la verdad y busque, con firme propósito y con obras, la perfecta unidad de los cristianos. Por nuestro Señor Jesucristo …

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec.

De la carta a los hebreos: 7,1-3.15-17

Hermanos: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, salió al encuentro de Abraham cuando éste volvía de derrotar a los reyes, y lo bendijo. Abraham le dio entonces la décima parte de todo el botín. El nombre de Melquisedec significa rey de justicia y el título rey de Salem significa rey de paz. No se mencionan ni su padre ni su madre, y aparece sin antepasados. Tampoco se encuentra el principio ni el fin de su vida. Es la figura del Hijo de Dios, y como él, permanece sacerdote para siempre. En efecto, como Melquisedec, Jesucristo ha sido constituido sacerdote, en virtud de su propia vida indestructible y no por la ley, que señalaba que los sacerdotes fueran de la tribu de Leví. La palabra misma de Dios lo atestigua, cuando dice: Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 109,1.2.3.4.

R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies». R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: «Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec». R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 4, 23
R/. Aleluya, aleluya.

Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

EVANGELIO

¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?

Del santo Evangelio según san Marcos: 3,1-6

En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: «Levántate y ponte allí en medio». Después les preguntó: «¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?».
Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: «Extiende tu mano». La extendió, y su mano quedó sana. Entonces se fueron los fariseos y comenzaron a hacer planes con los del partido de Herodes, para matar a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que te ofrecemos, Señor, nos purifique y también haga partícipes, finalmente, de los mismos sacramentos a todos a quienes nos une un mismo bautismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio propio.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 17, 21. 23

Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno, a fin de que sean uno en nosotros: yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que renueves en tu Iglesia la gracia de santificar que le has concedido, y que todos los que se glorían del nombre cristiano, merezcan servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

*San Fabián, papa y mártir MR, p. 690 (680)
De 236 a 250 fue Papa. Fueron unos años de paz, organización y despliegue misional. Durante la persecución del emperador Decio, fue una de las primeras víctimas.
Del Común de mártires: para un mártir, p. 883 (992), o del Común de pastores para un Papa. p. 894 (933).

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, gloria de tus sacerdotes, concédenos que, mediante la intercesión de tu mártir san Fabián, nos esforcemos en compartir su misma fe y en servirte dignamente. Por nuestro Señor Jesucristo …

O bien:

**San Sebastián, mártir MR, p. 690 (680)
Fue martirizado en Roma hacia el año 304. No es fácil distinguir en su vida los datos históricos de los puramente legendarios. Históricamente se puede aceptar que fue un soldado íntegro y que murió por su fe cristiana. Se preocupaba por sus hermanos, los pobres y los encarcelados y les llevaba la Eucaristía. Murió en tiempo del emperador Diocleciano.
Del Común de mártires: para un mártir, p. 930 (922).

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, el espíritu de fortaleza, para que, siguiendo el glorioso ejemplo de mártir san Sebastián, aprendamos a obedecerte a ti antes que a los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo …