SANTA GENOVEVA TORRES MORALES, del galés, «ola blanca» o «blanca como la espuma del mar» (1870-1956). Virgen fundadora. Nació en Almenara, España, de padres campesinos. En 1878 quedó huérfana y a cargo de su hermano. A los trece años sufrió la amputación de la pierna izquierda; a partir de entonces usará muletas. Debido a su orfandad se trasladó a Valencia y fue internada en la «Casa de la Misericordia», atendida por Hermanas Carmelitas de la Caridad, en el hospicio recibió precaria instrucción académica y religiosa; ahí sola, sin parientes ni amigos, se refugió en la catequesis y en la lectura de libros religiosos, incrementando su espiritualidad. Fue devota de la Eucaristía, del Sagrado Corazón, de la Virgen María y de los Santos Ángeles. En 1894, en unión con dos damas, creó la Congregación de las Hermanas del Sagrado Corazón y de los Santos Ángeles (en latín: Congregationis Sororum a Sacro Carde Iesu y a Sanctis Angelis, S. d. A.), llamadas Angélicas, con el objetivo de brindar amparo a mujeres solas y propagar la adoración nocturna de la Eucaristía. La fundación recibió la aprobación en 1925; ese mismo año hizo su profesión junto a 18 compañeras y fue designada Superiora; la Hermandad estableció la Casa Madre en Zaragoza. Su obra se extendió rápidamente, debido a los beneficios que trajo consigo para la población. Sor Genoveva nunca perdió su carácter afable y misericordioso. Realizó funciones de catequista, maestra y guía espiritual. Debido a la guerra civil (1936-1939), sus casas se expropiaron y las religiosas fueron exclaustradas. Al concluir el conflicto trabajó sin descanso para restablecer sus residencias y de nuevo brindar sus servicios altruistas y religiosos a la comunidad. Minada su salud por la actividad, sufrió un ataque de apoplejía que le causó la muerte. La «Religiosa de las muletas» fue canonizada por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 2003. Uno de sus aforismos es: «Hay que hacer frente a las contrariedades de la vida, reflexionando y tomando dosis de paciencia y fortaleza junto con humildad y caridad».
Otros santos: Eduardo de Inglaterra, rey; Carlos de San Andrés, presbítero de la Congregación de la Pasión (Pasionistas) y fundador. Beato Roberto Grau, sacerdote de la Orden de San Benito y mártir.