Santoral 10 de Enero

BEATA MARÍA DOLORES RODRÍGUEZ SOPEÑA, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son, según diversos padres de la Iglesia, «señora», «soberana», y del latín, «experimentar dolor, sufrir» (1848-1918). Virgen fundadora. Nació en Vélez Rubio, Almería, España. Debido al trabajo de su padre, la familia Rodríguez vivió en diversas localidades. En 1856 fue operada de la vista, intervención quirúrgica que le dejará secuelas permanentes. Hacia 1865 inició su labor en beneficio de enfermos y desvalidos. Su padre fue trasladado a Puerto Rico y ella con su madre y hermanos se trasladan a Madrid, donde prosiguió su labor de socorro material, cultural y espiritual en hospitales, en escuelas parroquiales y en la cárcel de mujeres. La familia viajó a Puerto Rico para reunirse con el padre; ahí, inició su prolífica labor como fundadora de instituciones al crear la Asociación de Hijas de María, cuya misión principal será la alfabetización. Por el oficio paterno mudó su residencia a Santiago de Cuba, donde efectuó humanitaria función asistencial en el hospital militar. Regresó a Madrid y organizó los «Centros de instrucción» ubicados en los barrios pobres, ahí se catequizaba, alfabetizaba e instruía en cultura general, así como se brindaba atención médica gratuita. A su quehacer se integraron jóvenes que buscaban ayudar al prójimo, con ellas inauguró los «Centros obreros», en el llamado Barrio de las Injurias. En 1892 instituyó la Asociación de Apostolado Seglar actual Movimiento de Laicos Sopeña-, que cubrió todo el territorio madrileño. Se estableció en Sevilla y realizó viajes por toda España, instaurando nuevas fundaciones de su ya conocida y afamada obra. Acompañó en sus viajes de misión al sacerdote jesuita y actual Siervo de Dios Francisco Tarín. En 1901 en la ciudad de Toledo estableció el Instituto de Damas Catequistas (Instituto Catequista Dolores Sopeña). Al año siguiente recibió el beneplácito del gobierno español para su asociación civil, que hoy lleva el nombre de Obra Social y Cultural Sopeña (OSCUS). En 1914 traspasó las fronteras ibéricas e inauguró en Roma su primera casa y tres años después llegó a Santiago de Chile. Tras una vida plena de acciones en beneficio social, cultural y espiritual murió en Madrid. San Juan Pablo II la beatificó el 23 de marzo de 2003.

Otros santos: Melquiades (Milciades), XXXII Papa. Beatas María de la Inmaculada Concepción, virgen fundadora; Francisca de Sales Aviat, virgen fundadora.