Santoral 15 de Enero

BEATO VALENTÍN PALENCIA MARQUINA, del latín, patronímico de Valente, «valiente, gallardo, fuerte» (1871-1937). Presbítero y mártir. Oriundo de la ciudad española de Burgos. Fue acólito del templo local, donde el párroco le definió como: «Joven ejemplar, aficionado a las cosas de la Iglesia, muy amante de los niños, a quienes procura instruir y educar cristianamente». Ingresó como alumno externo al seminario de San Jerónimo en 1884. Recibió el Orden sacerdotal en 1896 e inició su ministerio en la parroquia burgalesa de Susinos del Páramo, ahí, conforme a sus aspiraciones, se consagró a la niñez brindándole protección, formación cristiana, educación y, para crear hombres de provecho, instauró talleres de oficios. Su destacada labor propició su designación como director, capellán y profesor del Patronato de San José para la enseñanza y educación de niños pobres, llegando
a albergar a más de 100 niños y jóvenes. Ferviente devoto de san José, ante las adversidades repetía: «San José nunca me abandona». Quienes le trataron comentaron: «El padre Valentín es la encarnación de la misericordia». Fundó diversas asociaciones para beneficio espiritual y material de su comunidad. Su labor la reconoció el gobierno y, en 1925, se le otorgó la Cruz de Beneficencia. Al estallar la Guerra Civil, en julio 1936, su parroquia fue profanada y convertida en garaje; el cura continuó su misión en la clandestinidad. Se le denunció, encarceló y fusiló en el monte Tramalón de Ruiloba junto con cuatro de sus fieles alumnos (hoy beatos): Donato Rodríguez García, Germán García García, Zacarías Cuesta Campo y Emilio Huidobro Corrales. Fue beatificado el 23 de abril de 2016 por el Papa Francisco. Al grupo se le conoce como los «Beatos mártires españoles del Patronato de San José».

San Probo de Rieti, obispo. Beatos: Tito Livio Chinezu, presbítero, obispo y mártir; Nicolás Gross, padre de familia y mártir.