Santoral 21 de Enero

SANTA INÉS, virgen y mártir, que siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad. Obtuvo victoria sobre su edad y sobre el tirano, suscitó una gran admiración ante el pueblo y adquirió una mayor gloria ante el Señor. Hoy se celebra el día de su sepultura (s. III/IV).

BEATO JUAN BAUTISTA TURPÍN Y 13 compañeros «Mártires de Laval», del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (1794). Presbíteros mártires. Juan Bautista Turpín de Cormier nació en Laval, Francia. Sus datos familiares, de niñez y juventud no se conocen. Se ordenó sacerdote en 1756. Por su fe sufrió la persecución y se enfrentó a las autoridades revolucionarias, quienes pretendían erradicar la religión y ponerla bajo el mando del Estado. Su ejemplo sirvió para que muchos sacerdotes permanecieran firmes en su ministerio y la gente del pueblo continuara perseverando en la fe, siendo considerado como líder de los católicos. En 1772 fue encarcelado en el convento de Cordéliers; en prisión perseveró exhortando a los clérigos y a su grey a persistir en su religión. Al verse sitiadas, las fuerzas republicanas salieron de la citada población, evacuando a los prisioneros excepto a los religiosos, quienes fueron liberados. Poco tiempo después los revolucionarios retornaron la ciudad y volvieron a encarcelar a Juan Bautista y a otros sacerdotes. El 21 de enero de 1794 el grupo fue conducido ante el Tribunal, ahí afirmaron ser cristianos, por lo que el fiscal determinó: «Exijo que todos sufran la pena de muerte y que Turpín de Cormier, ex párroco de esta comunidad, sea ejecutado al último por haber fanatizado a su clero». Al llegar a la plaza, lugar de su sacrificio, uno de los clérigos expresó: «Nosotros les hemos enseñado a vivir, nosotros les mostraremos cómo morir». Fueron sepultados en la Croix Batalle. En 1816 sus restos reliquia fueron trasladados a la iglesia de Avesnieres. A este grupo se les conoce como los «Mártires de Laval». Fueron beatificados en 1955 por Pío XII (1939-1958). Los nombres de los inmolados son: Juan María Gallot, José María Pellé, Renato Luis Ambroise, Julián Francisco Morvin de la Gérardière, Francisco Duchesne, Jaime André, Andrés Duliou,
Luis Gastineau, Francisco Migoret Lambardière, Julián Moulé, Agustín Manuel Philippot, Pedro Thomas, Juan Bautista Triquerie y Nicolás Wheeles.

Beato Francisco Bang, mártir laico.