Santoral 22 de Enero

BEATA LAURA VICUÑA, del latín, «laurel» (1891-1904). Virgen laica. Nació en la ciudad de Santiago de Chile. Fue bautizada con los nombres de Laura Carmen. Su padre, José Domingo Vicuña, era acaudalado militar de alto rango y su madre, Mercedes Pino, de origen humilde, por lo que había problemas con la familia paterna. Su progenitor murió en 1894 y su madre emigró a Argentina, estableciéndose en Quilquihué. La orfandad y el desprecio de sus parientes sumió a la familia Vicuña en la miseria. Para mantener a dos hijas, Mercedes tuvo que trabajar en un comercio; al poco tiempo se convirtió en concubina del patrón e internó a sus hijas en el colegio de María Auxiliadora en Junín de los Andes. La pequeña Laura vio con desagrado la situación irregular de su madre y ofreció al Señor su vida a cambio de lograr que la pareja regularizase su situación. En la Congregación de Hijas de María Auxiliadora, el año de 1903, pronunció en forma privada sus votos de pobreza, castidad y obediencia. A la edad de 13 años, en varias ocasiones se vio acosada por su padrastro. De forma repentina enfermó gravemente. En su lecho de muerte expresó: «Mamá, la muerte está cerca, yo misma se la he pedido a, Jesús. Le he ofrecido mi vida por ti, para que regreses a Él». El día de los funerales de Laura, Mercedes cambió de vida. Fue beatificada por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 1988.

Beato Ladislao Batthyány-Strattmann, laico.