Santoral 11 de Febrero

DOMINGO 11

Verde Domingo VI del Tiempo Ordinario [Se omite la festividad de Nuestra Señora de Lourdes] Jornada Mundial del Enfermo MR, p. 420 (416) / Lecc. I, p. 165 Semana II del Salterio

Otros Santos: Pedro de Jesús Maldonado Lucero, presbítero y mártir, beatos: Eloísa, reclusa: Tobías Borras Romeu, religioso y mártir.

BEATA ELOÍSA, su etimología es discutida, la mayoría de los especialistas señalan que es derivación de Luis, del germánico, «guerrero ilustre» (1066). Reclusa. Su lugar de nacimiento, en la hoy Francia, es incierto. Vivió en los alrededores de la villa francesa de Chartres. De origen noble, sus padres la comprometieron en matrimonio al nacer; por tanto, en su temprana juventud, se desposó. Al poco tiempo murió su marido, quedando como heredera de tierras y cuantiosa fortuna; gran parte de su legado lo donó, ya que su piedad era tan grande como su generosidad. Sin precisarse fechas ni motivos, contrajo segundas nupcias con noble caballero. La pareja procreó varios hijos. Eloísa, volvió a enviudar y tomó la decisión de donar sus bienes y consagrarse a Dios. Fue admitida en la abadía de Saint-Coulomb, donde se hizo construir una celda anexa a las paredes de la capilla conventual. Ingresó en este aposento del que nunca salió, permaneciendo en santidad, silencio, ayuno, oración y meditación. Su cuerpo fue descubierto cuando ya había fallecido. De la integridad de su vida y de las obras de misericordia realizadas se conservan documentos fidedignos, relatados -entre otros en la Acta VIII, escrita por Jean Mabillon (Dom Mabillon), religioso e historiador francés. También se le conoce como Eloísa de Saint-Coulomb, Algunas variantes de este nombre son: Eloino, Elvisa, Elisa, Helvisa o Helwisa; en francés: Héloïse, Helvisa, Helwisa, y en latín, Helvisa.

NUESTRA SEÑORA DE LOURDES, del vasco, «altura escarpada» (1858). La Santísima Virgen María se apareció a la niña campesina, la hoy santa, Bernardita Soubirous, en una gruta cercana al poblado francés de Lourdes, del 11 de febrero al 16 de julio de 1858. La celestial Señora dijo a la vidente: «Yo soy la Inmaculada Concepción», palabras con las que reafirmó el Dogma proclamado cuatro años antes por el Beato pontífice Pío IX. La Virgen recomendó a la feligresía hacer oración, en especial el rezo del Santo Rosario, acercarse los Sacramentos de la Penitencia y Eucaristía. San Pío X, en 1908, instituyó su memoria en este día.

XXXII JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. «La Jornada Mundial del Enfermo (…) no sólo invita a la oración y a la cercanía con los que sufren. También tiene como objetivo sensibilizar al pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias y a la sociedad civil sobre una nueva forma de avanzar juntos». S. S. Francisco (2023).