Santoral 18 de Febrero

DOMINGO 18

Morado Domingo I de Cuaresma Jornada Mundial de la Infancia Misionera MR, p. 192 (210) / Lecc I, p. 176 LH, Semana I del Salterio

Otros Santos: Eladio o Heladio de Toledo, abad y obispo; Gertrudis Comensoli, virgen fundadora. Beato Juan de Fiésole (Fra Angélico), presbítero de la Orden de Predicadores.

BEATO JUAN DE FIÉSOLE (FRA ANGÉLICO), del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (1387-1455). Presbítero. Guido (Güido o Güidolino) di Piero, su nombre de pila, nació en Muggello, Italia, no se conocen datos anteriores cuando a la edad de 20 años ingresó, junto con su hermano Benedetto, en la Orden de Predicadores (dominicos); vistió el hábito e inició el noviciado en Fiésole, donde tomó el nombre de Fray Juan. Desde su etapa de formación religiosa realizó obras pictóricas para el convento, notables por su maestría y la espiritualidad que imprimía en ellas. Ocupó el cargo de vicario conventual (1436) y fue maestro de pintura en Cortona. Acudió a la invitación del Papa Eugenio IV (1431-1447) Y residió en Roma en Santa María Sopra Minerva (1444-1449), el Papa lo propuso para ocupar el arzobispado de Florencia, pero el fraile, por humildad, no aceptó. Hizo trabajos en la Santa Sede hasta la elección de Nicolás V (1447-1455) Y en la Catedral de Orvieto. Volvió a Roma para participar en la ejecución de obras en las capillas de san Esteban y de san Lorenzo. Regresó a Fiésole (1449), donde al morir su hermano lo sucedió como Superior. Falleció en Roma con fama de santidad. Su pintura de fama universal es de carácter Cristocéntrico. Por su temática religiosa, la excelsitud de sus obras y por su devoción se le llamó «Fra Angélico». San Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) lo elevó a los altares en 1982 y le declaró Patrono de las artes y de los pintores. Entre sus obras se encuentran: Madonna de la estrella, Cristo en la gloria rodeado de santos y de ángeles, La coronación de la Virgen y la Anunciación.

JORNADA MUNDIAL DE LA INFANCIA MISIONERA. La Jornada Mundial de la Infancia Misionera fue instituida en 1959 por el Papa Pío XII y es un medio eficaz para la recolección de fondos para brindar apoyo a los niños pobres y abandonados. Pablo VI recomendó que estas jornadas fueran aprovechadas para despertar las vocaciones misioneras; por ello, uno de sus objetivos es impulsar en los niños, niñas y adolescentes una corriente de solidaridad con los niños indigentes de la Tierra. En México se celebra el tercer domingo de febrero.