VIERNES 15
Morado Feria, viernes IV de Cuaresma MR, p. 226 (245); Lecc. I, p. 772 Abstinencia
Otros Santos: Luisa de Marillac, «Patrona universal de las obras sociales», viuda y fundadora; Artémide Zatti, presbítero de la Sociedad de San Francisco de Sales. Beato Juan Adalberto Balicki, presbítero.
BEATO JUAN ADALBERTO BALICKI, del hebreo, «Dios hace misericordia» del germánico, «el que brilla por la nobleza de su estirpe» (1869-1948). Presbítero. Nació en Staromiescie, Polonia. Ingresó en el seminario en 1892 y cuatro años después recibió el Orden sacerdotal, realizó su labor pastoral en la diócesis de Polna. Continuó su preparación teológica en Roma. Regresó a su país y fue docente, prefecto y, en 1928, fue designado rector del seminario. De forma paralela socorrió a enfermos y proporcionó ayuda a los necesitados. Su exhaustiva labor mermó su salud y abandonó su cargo. Entre 1934 y 1939 se concentró en confesar y ser guía espiritual. Durante su labor en el hospital civil se percató del gran número de mujeres que vivían fuera de las normas dictadas por la Iglesia y la sociedad, para
ellas fundó un centro de apoyo, orientación y ayuda. Al estallar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y ser invadido su país por alemanes y rusos, el padre Balicki prosiguió su misión de orientar y custodiar a su grey dentro del territorio ocupado por los soviéticos, hasta que la intolerancia le obligó a recluirse en el arzobispado (1941). Protegió con todos los medios a su alcance a perseguidos políticos, prófugos y judíos, sin dejar a un lado el cuidado de pobres y enfermos. En 1948 se le diagnosticó pulmonía bilateral y tuberculosis, enfermedades que le ocasionaron la muerte. Se le conoció como el «Sacerdote santo» y la «Humildad personificada». Fue elevado a los altares por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 2002.