Santoral 19 de Marzo

MARTES 19 Solemnidad de san José, Esposo de la santísima Virgen María

Blanco MR, p. 720 (707); Lecc. I, p. 1003

Otros Santos: Juan «el Sirio» de Penna, abad. Beatos: Marcos de Marchio de Montegallo, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores; Marcelo Callo, mártir laico.

BEATO MARCOS DE MARCHIO DE MONTEGALLO, del latín, derivado de Marte, dios griego de la guerra: «bravo», «valiente» (1425-1496). Presbítero de la Orden de los Hermanos Menores. Nació en Fonditore de Montegallo, Italia. Cursó las carreras de leyes y medicina. Como galeno, ejerció en Ascoli. Para complacer a su familia contrajo matrimonio con Clara Tibaldeschi en 1452; sin embargo, la pareja acordó permanecer en castidad y, tiempo después, Clara ingresó al convento de las clarisas y Marcos, al monasterio franciscano de Fabriano, donde recibió el Orden sacerdotal. Su observancia de los preceptos franciscanos le merecieron ser designado Guardián en San Severino. Posteriormente, dio comienzo a su labor de predicador. Enfrentó a los usureros y concilió a grupos de dirigentes que combatían por el dominio territorial y político de su región. Para evitar abusos de los prestamistas, estableció casas donde los necesitados podrían obtener el dinero necesario para solucionar sus problemas. Su poder de convencimiento era tal que, en un solo día, con su sermón, logró recaudar el monto necesario para establecer un banco; de esta forma surgieron los hoy llamados Montes de Piedad en Ascoli (1458). El Pontífice le designó predicador y colector para la Cruzada. Murió en Vicenza. Su culto fue aprobado en 1839.


SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. En 2020, el Papa Francisco publicó su Carta Apostólica Patris corde (Corazón de padre), con motivo del 150 aniversario de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia universal. En ella Su Santidad examina siete peculiaridades de la vida de san José, desde el amor, la ternura, la obediencia y la acogida hasta cualidades como la valentía creativa, su ejemplo de trabajo y su discreto servicio desde la sombra y afirma: «Dios le confió sus tesoros más preciosos: Jesús y María. Y él correspondió plenamente con fe, con coraje, con ternura, con corazón de Padre».