Santoral 27 de Marzo

MIÉRCOLES 27

Morado Miércoles de la Semana Santa MR, p. 260 (274) / Lecc. I, p. 808

Otros Santos: Ruperto de Salzburgo, obispo y abad; Juan de Egipto, ermitaño. Beatos: María-Eugenio del Niño Jesús, sacerdote de los Carmelitas Descalzos y fundador; Peregrino de Falerone, hermano laico franciscano.

SAN JUAN DE EGIPTO, del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (siglo IV). Ermitaño. Nació en Licópolis, actual Asiut, ciudad de la baja Tebaida, Egipto. De familia humilde, desde temprana edad trabajó como carpintero. Hacia el año 330 conoció a un santo varón eremita, quien fue su guía y maestro y fue a vivir con él al desierto. Juan, tratando de llegar a la perfección, permaneció en contemplación y oración. Diez años después murió su maestro y radicó en diferentes sitios. Abandonó la vida monástica y regresó a la eremítica; para ello eligió como morada una cueva en la ladera de una montaña en el desierto cercano a Licópolis, la cual, durante cuarenta años, será su refugio. Los habitantes de la vecina población se enteraron de que en la soledad y en condiciones extremas vivía un «santo» y acudían a él para
solicitarle su bendición, intercesión o consejo. Dios le otorgó los dones de leer los pensamientos, de taumaturgia y de profecía. Murió en su retiro, iniciándose su culto inmemorial. También se le conoce como: Juan «el Ermitaño», Juan de la Tebaida y Juan de Licópolis.