SAN MARTÍN I, papa y mártir, que tras condenar la herejía de los monotelitas en el Concilio de Letrán, por orden del emperador Constante II fue arrancado de su sede por el exarca Calíopa, que entró por la fuerza en la Basílica de Letrán, y lo envió a Constantinopla, donde primero quedó encerró en una dura mazmorra bajo estrecha vigilancia y después fue desterrado al Quersoneso, lugar en el que, pasados unos dos años, concluyeron sus tribulaciones y alcanzó la corona eterna. († 656)
SAN SABÁS REYES SALAZAR, (1883-1927). Presbítero y mártir. Nació en Cocula, Jalisco, México, en humilde familia. Ingresó al seminario y se ordenó sacerdote en 1911. Su ministerio lo realizó en diversas parroquias de su estado natal y de Tamaulipas; en todas ellas dejó una estela de caridad y comprensión. Tuvo especial cuidado en la formación religiosa de jóvenes, a quienes procuró capacitación para el trabajo e inculcó el amor a la música por medio de la formación de coros y grupos musicales. A partir de 1926, debido a la persecución religiosa ordenada por el gobierno, ejerció su misión en la clandestinidad en la población jalisciense de Tototlán, ciudad en la que permaneció pese a que todos los religiosos habían huido. Al llegar las fuerzas federales, una piadosa dama le ocultó en su casa. Fue delatado y, para impedir que se les hiciera daño a los habitantes de su refugio, se entregó. Se le condujo a su parroquia, la cual fue profanada y convertida en caballeriza y prisión; ahí, durante tres días, estuvo incomunicado, atado y salvajemente torturado con el fin de que entregara a sus compañeros sacerdotes. Finalmente, ante la heroica postura del sacerdote fue conducido al panteón, lugar donde se le acribilló mientras gritaba:
¡Viva Cristo Rey! Fue canonizado en el año 2000 por san Juan Pablo II, y se fijó esta fecha para su memoria individual. El Grupo de Mártires Mexicanos, encabezados por san Cristóbal de Magallanes, se conmemora el 21 de mayo.
Beato Rolando Rivi, seminarista mártir.