VIERNES 3 Fiesta de la Santa Cruz (En la República mexicana)
Rojo MR, p. 740 (727) / Lecc. I, p. 1014
Otros santos: Timoteo y Maura de Antínoe, esposos mártires. Beatos: Tomás Acerbis de Olera, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos; María Leonia Paradis, religiosa y fundadora; Eduardo José Rosaz, obispo y fundador.
BEATO TOMÁS ACERBIS DE OLERA, del arameo Thoma, «gemelo», «mellizo» (1563-1631). Religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. Nació en Olera, Italia, en el seno de una humilde familia campesina. Hacia 1580 viajó a Venecia para ingresar en el monasterio capuchino como hermano laico. Tomás obtuvo permiso para aprender a leer y escribir. Profesó en 1584 y a partir de entonces colaboró en su orden como limosnero. El archiduque Leopoldo V de Habsburgo solicitó a sus Superiores que el humilde fraile fuese comisionado a servir en la Provincia austriaca de Tirol. Predicó en dicha región llevando la Palabra y logrando la conversión de numerosos infieles y motivando un cambio de vida entre quienes le escuchaban. Un testimonio cita: «muchos quedaban sorprendidos, ya que parecía humanamente imposible que un simple hermano laico hablase de manera tan elevada de Dios como él lo hacía»; y otro expresa. «Por todos lados hablaba de las cosas de Dios con tanto espíritu y devoción que dejaba a todos estupefactos y maravillados». Destacó por su labor de conciliador y defensor de los mineros para quienes promovió obras de beneficio social y laboral. Gracias a su mediación se construyeron iglesias y abadías. El pueblo admiró su humildad, laboriosidad y piedad. Al «Hermano limosnero» acudían a solicitar su consejo gente del pueblo y gobernantes. Dejó como legado diversas cartas y escritos donde se revela su gran espiritualidad. Por indicación de sus superiores escribió Conceptos morales contra los herejes. Fue devoto de la Santísima Virgen María, a quien reconoce -así lo cita en sus escritos- como la Inmaculada Concepción y Asunta a los cielos. Vivió consciente de que «El amor de Dios, está en los corazones humildes». Fue beatificado el 2l de septiembre de 2013 por S. S. Francisco.
LA INVENCIÓN DE LA SANTA CRUZ. El apóstol Pablo manifiesta: «(Jesús) …se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz» (Fil 2, 8). Después de Cristo la cruz es exaltada no como instrumento de martirio sino como signo de inefable salvación. San Juan Pablo II (2002), expresó: «El Cristianismo tiene en la Cruz su símbolo principal. Allí donde el Evangelio ha echado raíces, la Cruz indica la presencia de los cristianos». En México y en otros países, por tradición, este día se continúa celebrando la antigua fiesta de «la Cruz de mayo», en virtud de que, según piadosas leyendas, en el siglo IV la emperatriz santa Elena (agosto 18) descubrió la Cruz en la que fue clavado Cristo. La Iglesia le rinde culto en la festividad de su Exaltación que se conmemora el 14 de septiembre.