SANTA MARÍA BERNARDA BÜTLER, del arameo, «señora» y del germánico, «oso, fuerte, atrevido, audaz» (1848-1924). Virgen fundadora. Nació en Auw, cantón de Argovia, Suiza, y fue bautizada con el nombre de Verena. Al terminar estudios elementales ayudó a sus padres en faenas campesinas y domésticas. En la adolescencia vivió en una casa de religiosas. Por carecer de vocación regresó a la casa paterna. A los 19 años sintió el llamado e ingresó en el monasterio franciscano de María Auxiliadora en Altstatten, Suiza; en 1868 vistió el hábito y eligió el nombre de sor María Bernarda del Sagrado Corazón de María y al año siguiente profesó. Destacó por su calidad humana, ocupó los cargos de maestra de novicias y después Superiora. En 1888 el obispo de Ecuador solicitó religiosas y sor Bernarda se anotó para viajar con seis religiosas. Una vez en Sudamérica se instaló en Chone, provincia carente de apoyo espiritual. Bernarda y las religiosas hicieron su apostolado con base en la oración y las obras de misericordia, para educar y evangelizar a niños y jóvenes, además de asistir a pobres y enfermos. Cuando las vocaciones aumentaron, María Bernarda fundó un nuevo instituto en tierras ecuatorianas, al cual llamó Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora (Suore Francescane Missionarie di Maria Ausiliatrice, O.S.F.), pese a la pobreza e inclemencias climatológicas, el Instituto cumplió su misión, extendiéndose por todo Ecuador. Debido a malentendidos, varias religiosas abandonaron la Hermandad. A esto se unió la persecución contra católicos de 1895, por lo cual las monjas se refugiaron en Colombia; ahí, con el apoyo del obispo. se reinstalaron en un ala del hospital para mujeres llamado Obra Pía. Por su ejemplo de vida el número de hermanas creció y fundaron casas en tierras colombianas, además de en Austria y Brasil. Sor María Bernarda, recorrió las fundaciones instruyendo y animando a sus hijas espirituales, dando ejemplo de austeridad, atención a los marginados y a los enfermos. Después de 32 años de dirigir su fundación se retiró para vivir en oración y penitencia, hasta su fallecimiento, acaecido en Cartagena, Colombia. Fue canonizada en 2008 por Benedicto XVI, quien expresó: «Su amor a la Eucaristía, es la fuente y el pilar de la espiritualidad de esta nueva santa, así como de su impulso misionero que la llevó a dejar su patria natal Suiza, para abrirse a otros horizontes evangelizadores en Ecuador y Colombia».
San Celestino V, CXCII Papa.
Beato Rafael Luis Rafiringa, religioso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.