SAN BONIFACIO, obispo y mártir. Monje en Inglaterra con el nombre de Wifrido por el bautismo, al llegar a Roma el papa san Gregorio II lo ordenó obispo y cambió su nombre de pila por el de Bonifacio, enviándolo después a Germania para anunciar la fe de Cristo a aquellos pueblos, donde logró ganar para la religión cristiana a mucha gente. Rigió la sede de Maguncia (Mainz) y, hacia el final de su vida, al visitar a los frisios en Dokkum, consumó su martirio al ser asesinado por unos paganos. († 754)
BEATO ADÁN ARAKA DE AMAKUSA, Adán, del hebreo (hecho), «de tierra» (1551-1614). Laico mártir. No se cuenta con datos de su familia, ni de su infancia. Adán era un católico laico catequista (kambó), quien habitaba en la diócesis de Fukuoka, Japón. Se tiene noticia de que estaba casado con una mujer cristiana y trasciende de él su buen carácter. Al ser desterrados los sacerdotes, Adán tomó el liderazgo de su comunidad y con su fe inquebrantable logró mantener vivo el cristianismo en su región. Asiduo lector de la Biblia y de libros como la Imitación de Cristo. Por dar testimonio de su religión fue apresado en marzo de 1614 y sometido a crueles torturas, las cuales no lograron apartarle de su amor y fidelidad al Señor, en prisión oraba y arengaba a sus compañeros a permanecer fieles a su credo. Su firmeza contribuyó a que los pobladores le admiraran y varios de ellos se convirtieran al cristianismo. Al convencerse las autoridades de lo inútil de sus esfuerzos por hacerle apostatar, en la oscuridad de la noche le sacaron de prisión y llevaron fuera de la ciudad, donde le asesinaron y arrojaron su cuerpo al mar. Fue beatificado en 2008 el Papa Benedicto XVI (2005-2013), junto con 188 mártires japoneses asesinados entre 1603 y 1619 por odio a la fe.
Beata Margarita Lucía Szewczyk, fundadora.