Santoral 11 de Septiembre

Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela

BEATO FRANCISCO JUAN BONIFACIO, del italiano antiguo, «franco», «francés», y del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (1912-1946). Presbítero y mártir. Oriundo de Pirano, Istría, Croacia, de familia humilde. Se cuenta con detalles de su corta vida a partir de su ordenación sacerdotal, la cual tuvo lugar en Italia, el año de 1936. Se le designó párroco de Villa Gardosi, cuya jurisdicción comprendía diversos poblados y caseríos italianos esparcidos por la región de Buie, los cuales carecían de servicios básicos, como la electricidad y drenaje. Por su carácter y celo pastoral pronto se ganó el aprecio, la confianza y el respeto de sus feligreses. Sus pocas posesiones las compartía o donaba a los pobres y enfermos y su amor al prójimo no tenía límites. Se vio inmerso en los conflictos sociales de su país y en la cruzada antirreligiosa emprendida por el gobierno comunista en contra de la Iglesia y de sus representantes. Su popularidad le convirtió en un enemigo de un Estado empeñado en desacreditar al clero. Por ello, el l1 de septiembre de 1946 al regresar de la cotidiana visita a sus parroquianos, dos esbirros de las llamadas «Guardias populares» lo apresaron y condujeron a un bosque cercano. Los pobladores no volvieron a saber del santo sacerdote hasta que años después uno de los soldados que lo apresó relató lo acontecido: el padre Bonifacio fue golpeado de forma inmisericorde, acuchillado y arrojado a una foiba -simas excavadas por la erosión del agua; éstas tienen la forma de un embudo invertido y su profundidad puede llegar hasta 200 metros-. Cabe señalar que se cuentan por miles a las personas que se les arrojó a las foibas y, en 2004, el Parlamento italiano instituyó el «Día del Recuerdo», en memoria de las víctimas. Por su defensa de la fe Francesco Giovanni Bonifacio fue elevado a los altares por Benedicto XVI (2005-2013) en el año 2008.

Santos Proto y Jacinto de Roma, mártires. Beata María Celeste Crostarosa, religiosa y fundadora.