Santoral 27 de Septiembre

SAN VICENTE DE PAÚL, del latín, «vencedor» (1580-1660). Presbítero y fundador. Nació en humilde cuna en Pouy, Francia, población que en la actualidad lleva su nombre. Ingresó al seminario y recibió el Orden sacerdotal en 1599. Al efectuar un viaje a Túnez fue aprehendido y vendido como esclavo; su devoción logró que su amo se convirtiera al cristianismo, poco después regresó a Europa. Fundó en 1625 la Congregación de la Misión («lazaristas») y otras obras de beneficencia. Apoyado por santa Luisa de Marillac (15 de marzo) instituyó la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (en latín: Societas Filiarum Caritatis a Sancte Vincentio de Paulo, F. de C.), conocidas como hijas de la Caridad, hermanas paúles, vicentinas o vicencianas. San Vicente, es reconocido por la Historia universal como un hombre con el mérito de transformar el concepto de caridad-limosna por el de servicio social. En su Carta 2546, expone: «La caridad, en efecto, es la máxima norma, a la que todo debe tender: ella es una ilustre señora, y hay que cumplir lo que ordena. Renovemos, pues, nuestro espíritu de servicio a los pobres, principalmente para con los abandonados y desamparados, ya que ellos nos han sido dados para que los sirvamos como a señores». S. S. Benedicto XVI así se expresó del santo: «Conoció de primera mano el fuerte contraste entre los más ricos y los más pobres. De hecho, como sacerdote, tuvo ocasión de frecuentar tanto los ambientes aristocráticos como los campos, igual que las barriadas de París. Impulsado por el amor de Cristo, Vicente de Paúl supo organizar formas estables de servicio a las personas marginadas, dando vida a las llamadas ‘Charitées’, las ‘Caridades’ o, bien, grupos de mujeres que ponían su tiempo y sus bienes a disposición de los más marginados. De estas voluntarias, algunas eligieron consagrarse totalmente a Dios y a los pobres, y así, junto a santa Luisa de Marillac, san Vicente fundó las ‘Hijas de la Caridad’, primera congregación femenina que vivió la consagración ‘en el mundo’, entre la gente, con los enfermos y los necesitados». Escribió numerosas Cartas y sermones. Murió en Paris, Francia. Fue canonizado en 1737 por el Papa Clemente XII, y Proclamado «Patrono de las obras de caridad» en 1885.

Otros santos: Adolfo y Juan de Córdoba, mártires; Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores.