LOS SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL Y RAFAEL son los únicos Arcángeles cuyos nombres figuran en la Biblia. MIGUEL, comandó la milicia celestial ante la rebelión de los ángeles malignos; GABRIEL, aparece, desde el Antiguo Testamento, como encargado de diversas e importantes misiones, como el anuncio a la Virgen Maria del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su divina maternidad; RAFAEL escoltó al joven Tobías cuando desempeñaba una complicada encomienda, también solucionó complejos asuntos de su consorte.
BEATO FRANCISCO DE PAULA CASTELLÓ I ALEU, del italiano antiguo, «franco», «francés» (1914-1936). Ingeniero químico y mártir. Nativo de Alicante, España. En su infancia perdió a su padre y la familia se trasladó a Lérida, en dicha ciudad Francisco ingresó como interno en el colegio de los Hermanos Maristas; antes de concluir el bachillerato falleció su madre. Quedó bajo la tutela de una tía materna y de un sacerdote jesuita. Por su brillante desempeño académico, en 1930 consiguió una beca para estudiar en el Instituto Químico de Sarriá, de la ciudad de Barcelona. Antes de concluir la carrera se dio el movimiento que desembocaría en la Guerra Civil y el plantel educativo fue expropiado, por lo que se trasladó a Oviedo, ahí se graduó en 1934. Retornó a Lérida en donde se integró en el Movimiento de Jóvenes Cristianos de Cataluña (conocidos como «Fejocistas»), dependiente de la Acción Católica, cuyos miembros procuraban recursos. trabajo y albergue para obreros y marginados. Asimismo, fue miembro del Movimiento Scout y del Centro Excursionista. En 1935 trabajó como ingeniero químico en la fábrica Cros. En 1936 se sumó al ejército de la República. En la milicia nunca ocultó su fe, en ese año se desató la persecución contra los seguidores de Cristo. Fue arrestado y se le propuso su libertad a cambio de abjurar. Al negarse fue encarcelado y llevado ante un tribunal, el cual no pudo comprobar que Francisco participara en algún movimiento político. Pese a ello, se le condenó a ser fusilado. El 29 de septiembre de 1936 lo acribillaron en Lérida. Fue beatificado por san Juan Pablo II en la causa conjunta de los 233 mártires elevados a los altares en marzo de 2001.
San Juan de Dukla, presbítero de la Orden de Hermanos Menores y Protector de Polonia y Lituania.