BEATO JOZEF MAYR-NUSSER, del hebreo, «Dios acrecentará» (1910-1945). Padre de familia y mártir del Primer Mandamiento. Nativo de la villa italiana de Bolzano. Desde su temprana juventud fue un observador y analista de las necesidades de los pobres y de los trabajadores; para ser congruente con sus inquietudes se afilió a varias organizaciones católicas y sobresalió como líder en la Diócesis de Trento. En 1937 ascendió al cargo de presidente de la filial de la Sociedad de San Vicente de Paúl en Bolzano. Se casó con Hildegard Staub, con quien procreó un hijo. Al principiar la Segunda Guerra Mundial (1939- 1945) se unió al grupo antinazi «Andreas Hofer Bund», en este movimiento expresó: «Dar testimonio es nuestra única arma eficaz y se debe mostrar a todos que el único jefe que tiene derecho a una completa e ilimitada autoridad y a ser nuestro ‘conductor’ es Cristo». En 1944 se vio forzado a incorporarse a las SS (Schutz Staffel, órgano de seguridad del Tercer Reich); cuando fue presentado ante el Alto mando y se le solicitó jurar lealtad a Hitler, Jozef respondió: «No puedo hacer un juramento a Hitler en el nombre de Dios. No puedo hacerlo porque mi fe y la conciencia no lo permiten». Se le arrestó y condenó a cumplir sentencia en el campo de concentración alemán de Dachau; sin embargo, en el trayecto enfermó y murió con una Biblia y un rosario en las manos. Fue beatificado el 18 de marzo de 2017 por S. S. Francisco, quien exaltó la figura del nuevo Beato diciendo: «…Josef Mayr Nusser, el padre de familia y miembro de la Acción Católica, quien soportó la muerte del mártir porque se había negado a inclinarse ante el nazismo por fe en el Evangelio. Debido a su grandeza moral y espiritual, se ha convertido en un modelo a seguir para los fieles laicos, especialmente para los padres».
Otros santos: Francisco de Borja, presbítero de la Compañía de Jesús. Beato Jesús Jaramillo Monsalve, obispo y mártir.