BEATA MARÍA ROSA DUROCHER, del hebreo Miryam, cuyo significado y etimología son, según diversos Padres de la Iglesia, «señora», «soberana», y del latín, «rosa» (1811-1849). Virgen fundadora. Su nombre de pila fue Eulalie Durocher, nació en San Antoine-sur-Richelieu, Quebec, Canadá. Recibió educación en el colegio de las religiosas de Notre Dame, Desde niña mostró inclinación hacia la vida religiosa, pero su frágil condición física le impidió hacer realidad su anhelo; sin embargo, dedicó su vida al prójimo y a la oración. En 1830 se mudó a Beloeil, donde su hermano era párroco del lugar, ahí colaboró de manera entusiasta y eficaz en diversas obras asistenciales y se unió a la Asociación Parroquial de las Hijas de María. Hizo votos privados de pobreza, castidad y obediencia. Por su destacada labor en beneficio de las niñas y jóvenes de su comunidad, fue designada por el obispo para fundar una institución avocada a la formación religiosa y educativa de las mujeres canadienses, basada en los principios rectores de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallistas) y de los Oblatos de María Inmaculada, de esta forma surgió en el año de l843 la Congregación de las Hijas de los Sagrados Nombres de Jesús y María (en latín: Congregatio Sororum a SS. Nominibus Iesu et Mariae, S.N.J.M.), la cual logró una rápida extensión. Su lema de vida era: «Jesús y María: mi fuerza y mi gloria». Profesó en 1844 y adoptó el nombre de Sor María Rosa. Partió del convento quebequense de Longueuil a reunirse con el Amado. Fue beatificada por san Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre) en 1982, quien, en la Homilía de su beatificación, expresó: «Su secreto residía en su oración y en el olvido de sí …que alcanzaba una verdadera santidad».
Santa María Francisca de las Cinco Llagas, virgen de la Tercera Orden Regular de San Francisco. San Bruno, presbítero; beato Juan de Palafox y Mendoza, presbítero y obispo