Santoral 7 de Octubre

NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DEL ROSARIO, del latín, «corona de rosas» (1208). Según la Tradición, en una aparición la Santísima Virgen encomendó a Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto) propagar el rezo del santo Rosario. «El rosario es oración contemplativa y cristocéntrica, inseparable de la meditación de la Sagrada Escritura», Benedicto XVI (2006). Es la devoción Mariana por excelencia por su carácter bíblico y universal. San Pío V (1566-1572; 30 de abril), en 1569, prescribió y recomendó el rezo del santo Rosario como se hace en la actualidad: con un Padrenuestro, diez Aves Marías y Gloria. En 1913, san Pío X (1903-1914;21 de agosto) estableció su conmemoración en esta fecha. San Juan Pablo II (1978-2005; 22 de octubre), «el Gran Apóstol del Rosario», en 2002 publicó la Carta apostólica El Rosario de la Virgen María. S. S. Pablo VI, en Marialis Cultus expresó: «…el Rosario es síntesis de todo el Evangelio, meditación de los misterios del Señor, sacrificio vespertino, corona de rosas, himno de alabanza, oración de la familia, compendio de vida cristiana, signo seguro de favores celestiales, defensa para la esperada salvación». S.S. León XIII, afirmó: «Hablar de la oración en el Rosario es, en cierto modo, una redundancia, pues el Rosario es, de por sí, una oración. De lo que vamos a tratar es de algunos de los misterios del Rosario en los que se nos invita a contemplar a María o a su Hijo orando (…) en el rezo del Rosario María es nuestra compañera de oración: de una oración movida por Espíritu Santo y que, por medio del Hijo, va dirigida hacia el Padre con todo nuestro amor».

Otros santos: Marcos I XXXIV Papa; Justina de Padua, virgen y mártir. Beato José Llosá Balaguer, presbítero de la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores y mártir.