Nuestra Señora del Buen Remedio, Patrona principal de la Orden Trinitaria
SAN HUGO DE GÉNOVA, del germánico, «inteligencia, razón, pensamiento, mente» (ca. 1230). Capellán de la Orden de Malta. Nativo de Castellazzo Bormida, Alessandria, Italia. Algunos hagiógrafos señalan que pertenecía a la noble familia de los Canefri. Se integró a la Soberana Orden Militar de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, cuyo objetivo era proteger un hospital establecido en Jerusalén. A los caballeros, todos ellos pertenecientes a la nobleza, que se encargaban de custodiar el nosocomio se les denominaba Hospitalarios o Caballeros Hospitalarios, quienes hacían votos de castidad, pobreza y obediencia; además de comprometerse a defender y preservar la cristiandad de la Ciudad Santa. La comunidad se guiaba por la Regla agustiniana. Hugo sobresalió en varias campañas en Tierra Santa, regresó a su país y por su valor, virtudes y fe fue designado Gran Maestre de la Encomienda de San Juan en Génova, donde auxilió en la enfermería. Se le atribuyeron curaciones milagrosas; extendiéndose su fama como taumaturgo y hombre sabio, amable e interesado por el bienestar espiritual y corporal de sus prójimos. Su vida fue austera en extremo, practicaba severos ayunos y penitencias. Dedicó su fortuna para socorrer a los desvalidos y brindar albergue a peregrinos. Experimentó éxtasis y levitaciones. Con aura de santidad, entregó su alma al Creador en Génova, iniciándose su culto. También se le conoce como Hugo Canefro o Canefri.
San Thais o Taide de Egipto, penitente.