Santoral 14 de Octubre

SANTO DOMINGO LORICATO, del latín, «perteneciente al Señor» (1060). Presbítero de la Orden Camaldulense y eremita. Su vida fue escrita por san Pedro Damián (21 de febrero), obispo y doctor de la Iglesia. Es incierto el poblado italiano donde nació. Sus padres al ver su vocación al sacerdocio hicieron un obsequio al obispo y Domingo fue ordenado sacerdote. El joven, al saber este hecho, recriminó esa simonía cometida por sus padres, se consideró indigno de ejercer el ministerio y decidió expiar el pecado llevando una vida de oración y penitencia como eremita. Asimismo, resolvió vestir una loriga (especie de cota de malla de acero con puntas), por ello se le llamó el loricatus o enmallado; además, sometía a su cuerpo a severos ayunos: se alimentaba de escasísimas raciones de pan, yerbas silvestres y agua, sus contadas horas de sueño, dormía de rodillas, se ataba pesadas cadenas a pies y manos. Fue discípulo de san Pedro Damián, quien le llevó a vivir al yermo camaldulense de Fonte Avellana (hacia 1042), donde continuó su severa vida. Se le confió la rectoría del monasterio de la Santísima Trinidad, en las faldas del monte San Vicino. Su fama de santidad traspasó los muros y el círculo conventual y a su muerte, ocurrida en la citada abadía, se inició su culto.

Beato Román o Romano Lysko, presbítero y mártir.