Santoral 17 de Noviembre

SAN JUAN DEL CASTILLO, del hebreo, «Dios ha hecho gracia» (1628). Sacerdote jesuita y mártir. Nativo de la ciudad española de Cuenca. Sin conocerse otros datos, en 1614 abandonó sus estudios de leyes en la universidad de Alcalá de Henares para integrarse a la Orden de san Ignacio de Loyola (jesuitas). Dos años después se embarcó, junto con san Alfonso Rodríguez (31 de octubre), en Lisboa, Portugal, para evangelizar las tierras sudamericanas. Desembarcó en Córdoba, Argentina, ahí fue ordenado sacerdote en 1625. Se le destinó a evangelizar en las reducciones paraguayas -reducción era una zona donde se concentraba a las poblaciones indígenas para hacer más fácil su evangelización y a la misión de San Nicolás de Piratini, actual territorio brasileño. En la reducción paraguaya de Itapúa, conoció a san Alfonso Rodríguez. De la Misión era superior san Roque González. Los misioneros desarrollaron vasta labor evangélica, al mismo tiempo brindaron a los naturales servicios de sanidad, educación académica y les enseñaron técnicas europeas agropecuarias y de construcción. En 1628, los hechiceros paganos, enfurecidos por el gran número de conversiones logradas por los misioneros, difundieron entre la población ideas en contra de los jesuitas; esta labor propició la captura y sacrificio de san Roque y san Alfonso, un 15 de noviembre; dos días después, san Juan fue inmolado luego de propinarle crueles tormentos. Fueron canonizados en 1998 por san Juan Pablo II.

Otros santos: Isabel de Hungría, Terciaria franciscana y Patrona de la Tercera Orden Franciscana; Hilda de Whitby, abadesa; Juan del Castillo, sacerdote jesuita y mártir. Beato Josafat Kocylovskyj, obispo y mártir.