Santoral 23 de Noviembre

SAN CLEMENTE I DE ROMA, del latín, «dulce, benigno, bueno, clemente» (siglos I-II). IV Papa, mártir y Padre Apostólico. Era de origen romano; no se tienen detalles anteriores a su elección tal vez en el año 88 o en el 92. Se le atribuye una de las cartas a los Corintios, considerado el documento pontificio más antiguo, que trata sobre la estructura y desarrollo de la fe cristiana, así como haber restablecido la Confirmación según el rito de san Pedro y la utilización de la palabra Amén en las ceremonias religiosas. Antiguas tradiciones indican que el pagano emperador Trajano (53-117) lo exilió a Quersoneso (actual península de Crimea, sur de Rusia) y murió ahogado siendo arrojado al Mar Negro con un ancla al cuello (ca. 101); piadosas narraciones señalan que los ángeles le formaron un sepulcro bajo el agua y los santos Cirilo y Metodio (14 de febrero) rescataron sus restos trasladándolos de Rusia a Roma. Su veneración data del siglo II al dar lectura de su carta en la Liturgia. En el siglo III se le dedicó una basílica en la colina romana de Celio, sobre la casa que habitó. En su Carta a los Corintios: Convertíos, expone: «Fijemos con atención nuestra mirada en la sangre de Cristo y reconozcamos cuán preciosa ha sido a los ojos de Dios, su Padre, pues, derramada por nuestra salvación, alcanzó la gracia de la penitencia para todo el mundo». Patrono de marinos y trabajadores del mármol (por haber sido sometido a trabajos forzados en las canteras de mármol). N.B. Se denominan Padres Apostólicos a los escritores cristianos del siglo I o principios del II, cuyas enseñanzas pueden considerarse como eco bastante directo de la predicación de los Apóstoles, a quienes conocieron personalmente o por medio de las instrucciones de sus discípulos.

BEATO MIGUEL AGUSTÍN PRO, presbítero y mártir. En la ciudad de Guadalupe, en el territorio de Zacatecas, en México, beato Miguel Agustín Pro, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, quien, en la cruel persecución contra la Iglesia, como si fuera un facineroso fue condenado sin juicio a la pena capital, y así alcanzó el martirio que tan ardientemente deseaba († 1927).

Otros santos: San Columbano, abad; Cecilia Yu So-Sa, laica mártir; Enriqueta Alfieri, religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Besanzón.