BEATA MARÍA DE LOS ÁNGELES FONTANELLA, del arameo, «señora» y del latín eclesiástico, «mensajero» (1661-1717). Religiosa de la Orden de las Carmelitas. Su nombre de bautizo fue María Ana Fontanella, nació en noble cuna en Turín, Italia. El año de 1675 falleció su padre y la joven, pese a las trabas maternas, ingresó a la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, donde al profesar, al año siguiente, adoptó el nombre de sor María de los Angeles. Sus innatas virtudes y humildad le hicieron destacar entre sus hermanas espirituales. Su caridad y amor hacia el necesitado originaban la admiración de quienes le conocían. El prestigio de santidad, juicio e inteligencia suscitó que la familia real la consultara cuando enfrentaba problemas. En 1702 hizo el voto heroico de «hacer siempre lo más perfecto», ese mismo año fundó un Carmelo en Moncalien. Su sencillez era tal que caminaba con la cabeza agachada, vestía un raído hábito y su celda era la más austera. Fue nombrada cuatro veces abadesa, cargo que aceptó por obediencia, y maestra de novicias. En vida sufrió tentaciones del maligno. El Señor le premió otorgándole los dones de profecía y penetración de espíritu; asimismo, tuvo numerosas experiencias místicas y el privilegio de gozar de la visita del Señor y de la Virgen. Según sus biógrafos: «El mismo Señor la confortó para que no temiera y la Santísima Virgen la animó en sus luchas mostrándole una túnica hermosísima que reservaba para ella. Hablaba de Dios con tanta suavidad y tiernas palabras que encendía a las almas en el mismo afecto. Imitando a Santa Teresa, hizo voto de hacer siempre lo más perfecto. Los pecadores eran objeto de su caridad alcanzando con sus oraciones notables conversiones». Murió en su convento víctima de fiebre. Fue beatificada por S. S. Pío IX (1846-1878; 7 de febrero) en 1865.
Otros santos: Alicia o Adelaida o Adelina de Alemania, emperatriz. Beatos: Jean Wauthier, presbítero misionero Oblato de María Inmaculada y mártir; Felipe Siphong Onphitak, Padre de familia y Protomártir de Tailandia.