Santoral 21 de Diciembre

SAN PEDRO CANISIO, del latín, petrus, «piedra, roca» (1521-1597). Presbítero de la Compañía de Jesús y doctor de la Iglesia. Pieter de Hondt fue su nombre de bautizo, nació en Nimegue (actual municipio de los Países Bajos). Su vida se vio envuelta en conflictos y cismas religiosos. Ingresó en la universidad alemana de Colonia, donde Pedro Fabro -primer compañero de san Ignacio de Loyola (31 de julio)- le dio a conocer la obra de la Compañía de Jesús. Se incorporó a la misma en 1453; fue el primer jesuita de su país. Se graduó como doctor en filosofía y fue «…invadido por una luz celestial», según expresa; al lado del Fundador, permaneció seis años en Roma. Regresó a Alemania donde organizó y expandió la obra ignaciana por medio de la fundación de colegios y universidades. Durante medio siglo, en viajes de misión, recorrió las localidades austriacas de Innsbruck y Viena, así como Praga, República Checa. Convirtió al cristianismo a Baviera y Austria, lugares donde se destacó como incansable y tenaz enemigo de la reforma protestante. Aprovechaba cualquier lugar como capillas, catedrales, plazas, campo para predicar. Participó de forma brillante y activa en el Concilio de Trento (1545-1563). En l580 fundó una empresa editorial, la cual hasta la fecha lleva su nombre. Escritor de tratados teológicos, epístolas, así como un Catecismo traducido a los idiomas usuales de su tiempo. Murió en Friburgo, Suiza. Fue canonizado y proclamado doctor de la Iglesia por el Papa Pío XI (1922-1939) en 1925. Conocido como el «Segundo Apóstol de Alemania». Benedicto XVI (2011), manifestó: «En la espiritualidad de san Canisio es característica una profunda amistad con Jesús. Escribe, por ejemplo, e1 4 de septiembre de 1549, en su diario, hablando con el Señor: ‘Tú, al final, como si me abrieras el Corazón del Sacratísimo Cuerpo, que me parecía ver ante mí, me mandaste que bebiera en ese manantial, invitándome, por decirlo así, a beber las aguas de mi salvación en tus fuentes, oh, Salvador mío’. Luego ve que el Salvador le da un vestido con tres partes, que se llaman paz, amor y perseverancia. Y con este vestido compuesto de paz, amor y perseverancia, Canisio llevó a cabo su obra de renovación del catolicismo. Su amistad con Jesús -que es el centro de su personalidad-, alimentada por el amor a la Biblia, por el amor al Sacramento, por el amor a los Padres, estaba claramente unida a la conciencia de ser en la Iglesia un continuador de la misión de los Apóstoles. Y esto nos recuerda que todo auténtico evangelizador siempre es un instrumento unido -y por eso fecundo- con Jesús y con su Iglesia»

San Miqueas, profeta. Beato Pedro Friedhofen, fundador.