SAN JUAN DE KETY o KANTY, del hebreo «Dios ha hecho gracia» (1390-1473). Presbítero. Nació en Kety, Polonia. Nada se sabe con certeza de sus datos familiares, de lo que se tiene conocimiento es que su formación fue católica y que desde niño era piadoso. dedicaba parte de su tiempo a la oración, realizaba ayunos y penitencias, por lo cual era centro de críticas y burlas. Siendo joven cursó estudios en la Universidad de Cracovia, donde obtuvo el doctorado en filosofía y teología, se distinguió por su inteligencia y piedad; sin embargo, las ironías por sus virtudes persistían. Recibió el Orden sacerdotal en 1416. Por espacio de ocho años desempeñó la docencia en su alma mater. Peregrinó a Tierra Santa y a Roma. La jerarquía eclesiástica -entre los cuales se encontraban clérigos celosos de su piedad- trató de alejarlo y le encomendó la iglesia del pequeño pueblo de Olkusz, el virtuoso sacerdote se rehusó por considerarse «indigno» de guiar almas; sin embargo, tuvo que aceptar la misión. Pronto la feligresía se percató de sus virtudes, inteligencia y humildad, y de que exponía con sabias y sencillas palabras la doctrina y compartía con los pobres sus escazas posesiones, por ello se le veía con harapienta sotana. Con denuedo y lucidez se enfrentó a los herejes husitas (quienes negaban la transustanciación). Su vida sacerdotal incluía su trabajo en beneficio de los indigentes, visitaba enfermos y presos; pasaba largas jornadas en el confesionario, oficiaba la Santa Misa con singular misticismo; continuaba su preparación con el estudio de las Sagradas Escrituras, textos canónicos y vidas de santos. Para instrucción del pueblo tradujo antiguos libros de temática religiosa. En vida estuvo agraciado con el don de la taumaturgia. Una antigua leyenda indica que un día de invierno llegó a la puerta de su hogar un personaje semidesnudo a solicitar ayuda, al no tener otra cosa que ofrecerle, el santo se despojó de su túnica y se la entregó. Al día siguiente, la Virgen María se le apareció y le devolvió la prenda. En 1440 regresó a Cracovia, donde dictó cátedra sobre las Sagradas Escrituras hasta su muerte, acaecida el 24 de diciembre. Su fiesta se celebra el día de hoy, 23 de diciembre, a fin de que no coincida con la Nochebuena. Nota: su lugar de nacimiento es Kety (en polaco’ kent?). Su apellido Kanty se latinizó, dando como resultado Cantius, y a la vez se castellanizó como Cancio; por ello también se le conoce como Juan de Cancio o Juan Cancio de Kety, Kanty, Kanti, Kenty, entre otros.
Otros santos: Antonio de Santa Ana Galvao, «Apóstol de Sâo Paulo», presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y fundador; Margarita de Youville, fundadora y primera santa canadiense.