Para poder simplemente enunciar tanto lo positivo como lo negativo que constatamos en nuestra existencia necesitaríamos hacer todo un tratado completo. Como no es práctico enunciaremos lo que nadie podrá desmentir en su propia vida la realidad del dolor que curiosamente se acentúa más si le ha precedido el amor, la realidad de la carencia le haya o no le haya precedido la abundancia, la repugnancia que tenemos con frecuencia de los demás y quizá más hondamente la que experimentamos algunas ocasiones de nosotros mismos. El escándalo, eso que tantas veces nos hace cambiar el rumbo en nuestras vidas porque las acciones de aquellos de quien tal vez esperábamos demasiado nos han profundamente defraudado, confundido y nos precipitan a vivir totalmente de otro modo del que creíamos bueno y elegimos con verdadero entusiasmo. Finalmente porque tenemos que morir.? Es verdad que en ocasiones pensamos en la muerte como en la solución de los males que se nos han hecho insoportables pero ¿Por qué la muerte en el bebe inocente que tiene meses de nacido? ¿Por qué la muerte en el ser amado que hasta el momento de su muerte lo experimente prácticamente perfecto? ¿Por qué el dolor en el mundo?. Cada quien puede seguir con todo lo que algún día le ha provocado nausea del existir. Por otro lado cuantos años, meses y días hemos amanecido felices buscando el ideal que creemos estar al alcance de nuestra mano. ¿Cuántas veces gozamos de ver las flores que hoy nacen y mañana dejan de existir? ¿Cuánta alegría y paz nos causa la sonrisa de los niños, la comprensión de los que creíamos inaccesibles, la felicidad de la salud del que creemos incurable?. Tanto lo bueno como lo malo, lo que llamamos desgracia como lo que creemos felicidad normalmente nos empuja de un lado a otro pero en muchas ocasiones más nos confunde que nos alienta.