Misal Lunes 5 de Octubre del 2026

Memoria, SANTA MARÍA FAUSTINA KOWALSKA, Virgen, o conmemoración de SAN TRANQUILINO UBIARCO ROBLES, Mártir Mexicano

Blanco. Oraciones propias / Lecc. II p. 868

Santoral Reflexión del Evangelio Misal Kids — Guía ilustrada

ANTÍFONA DE ENTRADA

Cantaré eternamente las misericordias del Señor; con mi boca anunciaré tu fidelidad por los siglos.

RITO INICIAL (da clic aquí)

C. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

T. Amén.

SALUDO

C. El Señor esté con ustedes.

T. Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

C. Hermanos: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

T. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

C. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

T. Amén.

KYRIE

C. Señor, ten piedad. 
T. Señor, ten piedad.

C. Cristo, ten piedad. 
T. Cristo, ten piedad.

C. Señor, ten piedad. 
T. Señor, ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y eterno, que has escogido a santa María Faustina Kowalska para proclamar al mundo las inmensas riquezas de tu infinita misericordia, concédenos, por su intercesión, confiar como ella plenamente en tu bondad, y cumplir con corazón generoso las obras de caridad cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

[No he recibido ni aprendido de hombre alguno el Evangelio, sino por revelación de Jesucristo.]

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas 1, 6-12

Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo, y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo. Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.

¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.

Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 110

R. Alabemos al Señor de todo corazón.

Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio.

R. Alabemos al Señor de todo corazón.

Justas y verdaderas son sus obras, son dignos de confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados.

R. Alabemos al Señor de todo corazón.

Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente.

R. Alabemos al Señor de todo corazón.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Jn 13, 34)

R. Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.

R. Aleluya.

EVANGELIO

[¿Quién es mi prójimo?]

Del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37

R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”. El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por él mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?” El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PLEGARIA UNIVERSAL (oración de los fieles)


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