LUNES 17
Verde / Blanco Feria o LOS SIETE SANTOS FUNDADORES DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE LA VIRGEN MARÍA
MR pp. 683 y 926 [699 y 965] / Lecc. I p. 611
Hacia el año 1233 siete comerciantes florentinos se retiraron al tranquilo monte Senario, para llevar una vida fraternal de pobreza y penitencia, contemplando la pasión del Señor bajo la protección de la santísima Virgen María. La gente los llamó “Siervos de María” o “Servitas”.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 15, 5
El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz; tú, Señor, me devuelves mi heredad.
ORACIÓN COLECTA
Señor, infunde bondadoso en nosotros el espíritu de piedad con el que estos santos fundadores veneraron con tanto fervor a la Madre de Dios, y condujeron a tu pueblo hacia ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Caín se lanzó contra su hermano y lo mató.]
Del libro del Génesis 4, 1-15. 25
En aquel tiempo, Adán se unió con Eva, su mujer; ella concibió y dio a luz a Caín, pues decía: “Con el favor de Dios he engendrado un hijo”. Después de algún tiempo dio a luz al hermano de Caín, Abel. Abel fue pastor de ovejas, y Caín labradoR/.
Sucedió en una ocasión, que Caín presentó como ofrenda al Señor los productos de la tierra. También Abel le hizo una ofrenda: sacrificó las primeras crías de sus ovejas y quemó su grasa. Al Señor le agradaron las ofrendas de Abel, pero no le agradaron las de Caín; por lo cual, Caín se enfureció y andaba resentido. El Señor le dijo entonces a Caín: “¿Por qué te enfureces tanto y andas resentido? Si hicieras el bien, te sentirías feliz; pero si haces el mal, el pecado estará a tu puerta, acechándote como fiera; pero tú debes dominarlo”.
Un día Caín le dijo a su hermano Abel: “Vamos al campo”. Y cuando estaban en el campo, Caín se lanzó contra su hermano y lo mató. Entonces el Señor le preguntó a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?” Caín le respondió: “No lo sé. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?” El Señor le dijo: “¿Qué es lo que has hecho? ¿No oyes cómo la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra? Por eso serás maldito y tendrás que vivir lejos de la tierra que recibió de ti la sangre de tu hermano; y aunque cultives la tierra, ella no volverá a darte frutos abundantes. Tú andarás por el mundo errante y fugitivo”.
Caín le contestó al Señor: “Mi castigo es demasiado grande para soportarlo. Puesto que tú me arrojas de esta tierra fértil, tendré que ocultarme de ti y andar errante y fugitivo por el mundo, y cualquiera que me encuentre, me matará”. El Señor le dijo: “De ninguna manera. El que te mate a ti será castigado siete veces”. Y el Señor le puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matara.
Adán se unió otra vez a su mujer, y ella dio a luz un hijo, a quien llamó Set, pues decía: “El Señor me ha dado otro hijo en lugar de Abel, asesinado por Caín”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 49
R/. Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.
Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra del oriente al poniente: “No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos. R/.
¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos? R/.
Te pones a insultar a tu hermano y deshonras al hijo de tu madre. Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados”. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 6
R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor. R/. Aleluya.
EVANGELIO
[¿Por qué esta gente busca una señal?]
Del santo Evangelio según san Marcos 8, 11-13
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal”.
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: A los obstinados fariseos no parecen bastarles los que podríamos llamar “milagros ordinarios”. Es por eso que –«para ponerlo a prueba»– ellos demandan «una señal del cielo», es decir, un prodigio operado por Dios mismo. Frente a tal cerrazón, Jesús les advierte que, por supuesto, el Señor no les concederá el milagro solicitado. Entonces, apesadumbrado, Él se va en la barca, en busca de gente más humilde, más abierta y más bien dispuesta.
La verdadera fe no sólo va más allá de los «signos», sino que, incluso, está dispuesta a renunciar a cualquier divina intervención, así sea muy impactante (Cfr. 1 Cor 1, 22-23).
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios misericordioso, que, despojando a los siete santos fundadores de la orden de María del hombre viejo, te dignaste formar en ellos un hombre nuevo conforme a tu imagen, concédenos, propicio, que nosotros, igualmente renovados, te ofrezcamos este sacrificio de reconciliación, agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 19, 27-29
Yo les aseguro que ustedes que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y heredarán la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por la eficacia de este sacramento, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de los siete santos fundadores de la orden de los siervos de María, nos conduzcas siempre por el camino de tu amor, y que la obra buena que empezaste en nosotros, la perfecciones, hasta el día en que se manifieste Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.