Feria o Misa para pedir la lluvia
Verde. MR pp. 1094 y 1107 [1139 y 1153] / Lecc. II p. 612
Santoral Reflexión del Evangelio Misal Kids — Guía ilustradaANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 43, 26)
Ven, Señor, en nuestra ayuda y redímenos por tu misericordia.
RITO INICIAL (da clic aquí)
C. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
T. Amén.
SALUDO
C. El Señor esté con ustedes.
T. Y con tu espíritu.
ACTO PENITENCIAL
C. Hermanos: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.
T. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
C. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
T. Amén.
KYRIE
C. Señor, ten piedad.
T. Señor, ten piedad.
C. Cristo, ten piedad.
T. Cristo, ten piedad.
C. Señor, ten piedad.
T. Señor, ten piedad.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, en quien vivimos, nos movemos y existimos, concédenos la lluvia oportuna, a fin de que, ayudados convenientemente con los bienes de la tierra, anhelemos con más confianza los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo…
PRIMERA LECTURA
[Este pueblo será como este cinturón, que no sirve para nada.]
Del libro del profeta Jeremías 13, 1-11
El Señor me dijo: «Ve a comprar un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en el agua». Compré el cinturón y me lo puse en la cintura, según la orden del Señor.
Entonces el Señor me habló por segunda vez y me dijo: «Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto en la cintura, levántate y vete al río Éufrates y escóndelo ahí, en el agujero de una roca». Fui y lo escondí en el Éufrates, como me había ordenado el Señor. Al cabo de mucho tiempo, me dijo el Señor: «Levántate, vete al Éufrates y recoge el cinturón que te mandé que escondieras ahí». Fui al Éufrates, escarbé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido; pero el cinturón se había podrido: no servía para nada.
Entonces el Señor me habló y me dijo: «Esto dice el Señor: ‹Del mismo modo haré yo que se pudra la gran soberbia de Judá y de Jerusalén. Ese pueblo malvado se ha negado a obedecerme, se porta obstinadamente, ha seguido a otros dioses para servirlos y adorarlos, y será como este cinturón, que ya no sirve para nada. Porque así como el cinturón va adherido al cuerpo, así quise llevar unidas a mí a la casa de Israel y a la casa de Judá, para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor; pero ellos no me escucharon’ “.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL Deut 32
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Abandonaron a Dios, que los creó, y olvidaron al Señor, que les dio la vida. Lo vio el Señor, y encolerizado, rechazó a sus hijos y a sus hijas.
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
El Señor pensó: «Me les voy a esconder y voy a ver en qué acaban, porque son una generación depravada, unos hijos infieles.
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios y me han encolerizado con sus ídolos; yo también les voy a dar celos con un pueblo que no es pueblo y los voy a encolerizar con una nación insensata».
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Sant 1, 18)
R. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró por medio del Evangelio, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.
R. Aleluya.
EVANGELIO
[El grano de mostaza se convierte en un arbusto y los pájaros hacen su nido en las ramas.]
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 31-35
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: «El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas».
Les dijo también otra parábola: «El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar».
Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL (oración de los fieles)
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