Misal Martes 1 de Julio del 2025

1° martes

Verde / Rojo

Feria

o SAN ATILANO CRUZ ALVARADO y

SAN JUSTINO ORONA MADRIGAL,

Mártires Mexicanos *

[Memoria en los lugares donde se conservan sus reliquias]

ANTÍFONA DE ENTRADA

Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo en la

tierra; por eso han obtenido el premio eterno.

ORACIÓN COLECTA

Aumenta misericordiosamente en nosotros, Señor, la fe que a

tus santos mártires Atilano y Justino los hizo gloriosos porque la

mantuvieron intacta hasta derramar por ella su sangre; y concédenos

que, profesándola sinceramente, nos justifique. Por nuestro Señor

Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del

Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[El Señor hizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra.]

Del libro del Génesis 19, 15-29

Aquel día, al rayar el alba, los ángeles apresuraban a Lot

diciéndole: “Vamos; toma a tu esposa y a tus dos hijas, para que

no perezcas a causa de los pecados de Sodoma”.

Como Lot no se decidía, los tomaron de la mano a él, a su mujer

y a sus dos hijas, los sacaron de su casa y los condujeron fuera de la

ciudad, porque el Señor los perdonaba. Cuando estaban fuera, uno de

los ángeles le dijo: “Ponte a salvo, no mires hacia atrás, no te detengas

en el valle; ponte a salvo en los montes para que no perezcas”.

Lot le respondió: “No, te lo ruego. Tú me has favorecido a mí,

tratándome con gran misericordia al salvarme la vida; pero yo no

podré sobrevivir en los montes, pues la desgracia me alcanzaría

ahí y moriría. Mira; aquí cerca hay una ciudad pequeña, en donde

puedo refugiarme y salvar la vida. ¿Verdad que es pequeña y

puedo vivir en ella?”

martes 1 de julio de 2025

16

El ángel le contestó: “Accedo a lo que me pides, no arrasaré

esa ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo, pues no puedo hacer

nada hasta que llegues allá”. Por eso la ciudad se llamó Soar. El

sol salía cuando Lot llegó a Soar.

El Señor hizo llover desde el cielo azufre y fuego sobre Sodoma

y Gomorra. Arrasó aquellas ciudades y todo el valle, con los

habitantes de las ciudades y la hierba del campo. La mujer de

Lot miró hacia atrás y se convirtió en estatua de sal.

Abraham se levantó de mañana y se dirigió al sitio donde había

estado con el Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra

toda la extensión del valle, y vio una gran humareda que salía

del suelo, como el humo de un horno.

Así, cuando el Señor destruyó las ciudades del valle y arrasó

las ciudades en las que Lot había vivido, se acordó de Abraham

y libró a Lot de la catástrofe. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL el salmo 25

R. Ten compasión de mí, Señor.

Examíname, Señor, ponme a prueba, sondea mis entrañas y

mi corazón, porque tengo tu bondad ante mis ojos y camino en

tu verdad. R.

No me trates como a los pecadores ni me castigues como a

los sanguinarios, que en sus manos llevan infamias y las tienen

llenas de sobornos. R.

Yo, en cambio, camino en la integridad; sálvame y ten compasión

de mí. Mi pie se mantiene en el camino recto, en la asamblea

bendeciré al Señor. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sal 129, 5

R. Aleluya, aleluya.

Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra.

R. Aleluya.

EVANGELIO

[Dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino

una gran calma.]

Del santo Evangelio según san Mateo 8, 23-27

En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus

discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad

martes 1 de julio de 2025

tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido.

Los discípulos lo despertaron, diciéndole: “Señor, ¡sálvanos, que

perecemos!”

Él les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca

fe?” Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos

y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres,

maravillados, decían: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos

y el mar obedecen?” Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: Mientras –en un aparente e

incomprensible desinterés– tranquilamente dormía

Jesús, la tempestad amenazaba con hundir la barca

de los discípulos. Y mientras ellos, llenos de terror,

se apresuran a despertar al Maestro, Él, a su vez,

los reprende llamándolos «hombres de poca fe». Este

milagro parece llevar implícita una evidente intención:

cuando la fe es verdadera, no ha de haber lugar para

el miedo. La presencia de Jesús en la barca de su

Iglesia es capaz de aplacar cualquier vendaval, siempre

y cuando sepamos recurrir a Él llenos de confianza.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Esta ofrenda, que te presentamos al celebrar el triunfo de

los santos Atilano y Justino, inflame, Señor, sin cesar nuestros

corazones en el fuego de tu amor y nos disponga para alcanzar

la recompensa prometida a quienes perseveran. Por Jesucristo,

nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Rom 8, 38-39

Ni la muerte, ni la vida, ni creatura alguna, podrá apartarnos

del amor de Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados, Señor, con el Cuerpo y la Sangre preciosos de tu

Unigénito, en la conmemoración de tus santos mártires Atilano y

Justino, concédenos que, con amor constante, permanezcamos en

ti, vivamos de ti y hacia ti nos dirijamos. Por Jesucristo, nuestro

Señor