15 martes
Blanco
Memoria,
SAN BUENAVENTURA,
Obispo y Doctor de la Iglesia
MR pp. 749 y 909 [773 y 948] / Lecc. II p. 562
Este gran franciscano (1221-1274) escribió la vida de san Francisco de Asís y fue ministro general de la Orden de los Frailes Menores, a quienes organizó. Fue, además, un teólogo extraordinariamente profundo. Siguiendo las pisadas de san Agustín, investigó y enseñó El Itinerario del Alma hacia Dios. Siendo cardenal-obispo de Ostia, murió durante el Concilio de Lyon.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 15, 5
En medio de la Iglesia abrió su boca, y el Señor lo llenó del
espíritu de sabiduría e inteligencia, y lo revistió de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, al celebrar la festividad del obispo san
Buenaventura, te pedimos que nos concedas aprovechar su admirable
doctrina e imitar siempre su ardiente caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA [Le puso por nombre Moisés, porque fue sacado del agua. Cuando Moisés creció, fue a visitar a sus hermanos.] Del libro del Éxodo 2, 1-15ª
En aquellos días, un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de su misma tribu. La mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era hermoso, lo tuvo escondido tres meses. Pero como ya no podía ocultarlo por más tiempo, tomó una canastilla de mimbre, la embadurnó con betún y con brea, metió en ella al niño y la dejó entre los juncos, a la orilla del río. Entre tanto, la hermana del niño se quedó a cierta distancia para ver lo que sucedía. Bajó la hija del faraón a bañarse en el río, y mientras sus doncellas se paseaban por la orilla, vio la canastilla entre los juncos y envió a una criada para que se la trajera. La abrió y encontró en ella un niño que lloraba. Se compadeció de él y exclamó: “Es un niño hebreo”. Entonces se acercó la hermana del niño y le dijo a la hija del faraón: “¿Quieres que vaya a llamar a una nodriza hebrea para que te críe al niño?” La hija del faraón le dijo que sí. Entonces la joven fue a llamar a la madre del niño. La hija del faraón le dijo a ésta: “Toma a este niño; críamelo y yo te pagaré”. Tomó la mujer al niño y lo crió. El niño creció y ella se lo llevó entonces a la hija del faraón, que lo adoptó como hijo y lo llamó Moisés, que significa: “De las aguas lo he sacado”. Cuando Moisés creció, fue a visitar a sus hermanos y se dio cuenta de sus penosos trabajos; vio también cómo un egipcio maltrataba a uno de sus hermanos hebreos. Entonces Moisés miró para todas partes, no vio a nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. Al día siguiente salió y vio que dos hebreos se estaban peleando. Le dijo entonces al culpable: “¿Por qué le pegas a tu compañero?” Pero él le contestó: “¿Quién te ha nombrado jefe y juez de nosotros? ¿Acaso piensas matarme como al egipcio?” Lleno de temor, Moisés pensó: “Sin duda que ya todo el mundo lo sabe”. Se enteró el faraón de lo sucedido y buscó a Moisés para matarlo, pero él huyó lejos del faraón y se fue a vivir al país de Madián. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 68
R. Busquen al Señor y vivirán.
Me estoy hundiendo en un lodo profundo y no puedo apoyar los pies; he llegado hasta el fondo de las aguas y me arrastra la corriente. R. A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. R. Mírame enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame, Dios mío. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria, agradecido. R. Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado. R.
ACLAMACIÓN ATES DEL EVANGELIO Cfr. Sal 94, 8
R. Aleluya, aleluya. Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”. R. Aleluya.
EVANGELIO [El día del juicio será menos riguroso para Tiro, Sidón y Sodoma que para otras ciudades.] Del santo Evangelio según san Mateo 11, 20-24
En aquel tiempo, Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido. Les decía: “¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han hecho en ustedes, hace tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Pero yo les aseguro que el día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo, porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros que en ti se han hecho, quizá estaría en pie hasta el día de hoy. Pero yo te digo que será menos riguroso el día del juicio para Sodoma que para ti”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Los milagros realizados por Jesús se habían visto frustrados reiteradamente por la negativa a la conversión de las ciudades incrédulas, situadas alrededor del lago (Cfr. Jn 12, 37-42). La contraposición establecida entre las ciudades de Israel y aquellas paganas, enfatiza no sólo el misterio de la elección divina sino –y sobre todo– la responsabilidad de quienes se han visto más favorecidos por su gracia. Lo que importa, en definitiva, no es el «ser» hijos de Abraham, sino el «vivir» como hijos de Abraham (Cfr. Jn 8, 39). Todos hemos de temer el dejar pasar en vano la «voz» de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te agrade, Dios nuestro, el sacrificio que alegres te presentamos en la fiesta de san Buenaventura, por cuyas enseñanzas te alabamos y nos entregamos enteramente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTIFONA DE LA COMUNION Cfr. Lc 12, 42
Éste es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al frente de su familia, para darles a su tiempo la ración de trigo.
ORACION DESPUES DE LA COMUNION
A quienes alimentas con Cristo, pan de vida, instrúyenos, Señor, por Cristo, verdadero maestro, para que en la festividad de san Buenaventura, aprendamos tu verdad y la llevemos a la práctica en la caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.