30 miércoles
Verde / Blanco
Feria,
o SANTA MARÍA DE JESÚS
SACRAMENTADO VENEGAS, Religiosa *
o SAN PEDRO CRISÓLOGO,
Obispo y Doctor de la Iglesia
MR pp. 756 y 928 [782 y 968] / Lecc. II p. 619
Nació en una ranchería del estado de Jalisco en 1868. Deseosa de consagrar su vida entera al servicio “del amado y más hermoso Hijo de los hombres”, fundó en 1930 el Instituto de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, dedicado al cuidado de los enfermos y ancianos. Tras una vida extraordinaria por su caridad y compasión, murió el 30 de julio de 1959.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 15, 5
El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz; tú, Señor, me
devuelves mi heredad.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en la sencilla y humilde santa
María de Jesús Sacramentado Venegas nos has dado ejemplo
admirable de servicio a los enfermos, pobres y ancianos, concédenos,
por su intercesión, que, practicando el bien en todas partes, seamos signos de tu amor en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
[Al ver el rostro de Moisés, tuvieron miedo de acercarse.]
Del libro del Éxodo 34, 29-35
Cuando Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas de la
alianza en las manos, no sabía que tenía el rostro resplandeciente por haber hablado con el Señor.
Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y al ver
que su rostro resplandecía, tuvieron miedo de acercársele. Pero
Moisés los llamó, y entonces Aarón y todos los jefes del pueblo se acercaron y Moisés habló con ellos. A continuación se le acercaron también todos los israelitas y él les comunicó todo lo que el Señor le había ordenado en el monte Sinaí. Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se cubrió el rostro con un velo. Siempre que Moisés se presentaba ante el Señor para hablar con él, se quitaba el velo de su rostro, y al salir, comunicaba a los israelitas lo que el Señor le había ordenado. Ellos veían entonces que el rostro de Moisés resplandecía, y Moisés cubría de nuevo su rostro, hasta que entraba a hablar otra vez con el Señor. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL del salmo 98
R. Santo es el Señor, nuestro Dios.
Alaben al Señor, nuestro Dios, y póstrense a sus pies, pues el
Señor es santo. R. Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre aquellos
que lo honraban, clamaron al Señor y él los oyó R.
Desde la columna de nubes les hablaba y ellos oyeron sus
preceptos y la ley que les dio. R. Alaben al Señor, a nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues santo es nuestro Dios. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 15, 15
R. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado
a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. R. Aleluya.
EVANGELIO
[El que encuentra un tesoro en un campo, vende cuanto tiene y
compra aquel campo.]
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 44-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los
cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que
lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende
cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en
perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende
cuanto tiene y la compra”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Estas dos parábolas enfatizan la
preciosidad del Evangelio, verdadero «tesoro» y auténtica «perla» por los que vale la pena vender o deshacerse incluso de las más valiosas posesiones. El acento va puesto aquí en el sorpresivo y transformador «descubrimiento» de Cristo que exige, por consecuencia, el despojo de otros haberes, a fin de hacerse de los bienes encontrados. Esta operación ha de ejecutarse «con alegría» y «de prisa». Quienes logran realizar tan atinados cálculos serán individuos no sólo “sagaces” sino, además, “afortunados”.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio, que presentamos en tu altar en la conmemoración de santa María de Jesús Sacramentado, y concédenos que, libres de las ataduras de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 3
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino
de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Dios todopoderoso, que fortalecidos con este
sacramento, aprendamos, a ejemplo de santa María de Jesús
Sacramentado, a buscarte siempre sobre todas las cosas, y demos, ante el mundo, una imagen auténtica del hombre nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SANTA MARÍA DE JESÚS SACRAMENTADO
VENEGAS DE LA TORRE
María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre,
nació en un poblado del municipio de Zapotlanejo, Jalisco
(México) el 8 de Septiembre de 1868, la bautizaron con
el nombre de María Natividad. La vida de la joven María
Natividad se desarrolló en un clima de sencillez, sin hechos
extraordinarios, su niñez y adolescencia con los matices que
da la vida. A la edad de 19 años quedó huérfana de padre
y madre quedando al cuidado de una tía paterna. María
Natividad sentía fuerte atractivo hacia la vida religiosa, y el 8 de diciembre de 1989, ingresa en la floreciente Asociación de Hijas de María, en su lugar natal. El 8 de diciembre de 1905 asistió a unos Ejercicios Espirituales y como fruto de éstos, decide formar parte del grupo de “Hijas del Sagrado Corazón de Jesús”, que con ella completaban 6 para el cuidado de los enfermos en el Hospital del Sagrado Corazón, recién fundado por el Sr. Canónigo Don Atenógenes Silva y Alvarez Tostado. Se distinguió por su humildad, sencillez, trato afable con las hermanas, enfermos y personas en general, esta inmensa caridad bebida de la fuente del Corazón Divino de Jesús, a quien amó, en quien siempre esperó y cuya devoción procuró inculcar a todas las personas de su alrededor. Manifestó un trato especial a los obispos y sacerdotes, atendiéndolos con verdadero amor, respeto y obediencia, viendo en ellos la prolongación de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. En el año de 1912 fue elegida Vicaria, puesto que ocupó hasta el 25 de enero de 1921 en el que, realizadas las primeras elecciones canónicas, resultó elegida Superiora General, al poco tiempo escribe las Constituciones que regirían a las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, éstas fueron aprobadas en 1930, reconociéndose así el nuevo Instituto. El 30 de Julio de 1959 entregó su alma al Creador, llena de paz, después de recibir los auxilios sacramentales.