Misal Miércoles 9 de Julio del 2025

9 miércoles

Verde / Rojo

Feria

o SANTOS AGUSTÍN ZHAO RONG,

Presbítero, y Compañeros Mártires

MR pp. 746 y 878 [770 y 917] / Lecc. II p. 539

Los testimonios de Agustín Zhao Rong y sus 119 compañeros,

manifiestan serenidad y alegría profundas. Fueron hombres

y mujeres de todas las edades y condiciones: sacerdotes,

religiosos y laicos (incluyendo 33 misioneros no chinos), que,

con la entrega de su vida, sellaron su fidelidad indefectible a

Cristo y a la Iglesia. Esto sucedió a lo largo de varios siglos y

en épocas complejas y difíciles de la historia de China [entre

los años 1648 y 1930]. Canonizados el 1 de octubre del año

2000 por Juan Pablo II, a partir de 2001 fueron inscritos en

el Calendario Romano.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ahora gozan en el cielo las almas de los santos, que siguieron en la tierra las huellas de Cristo; y, porque lo amaron hasta derramar su sangre por él, con Cristo se gozan eternamente.

ORACIÓN COLECTA Dios nuestro, que, por la confesión de fe de los santos mártires Agustín Zhao Rong y compañeros, con admirable providencia fortaleciste a tu Iglesia, concede que tu pueblo, fiel a la misión a él encomendada, goce de mayor libertad y dé testimonio de la verdad ante el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. PRIMERA LECTURA [Con razón estamos sufriendo ahora, porque pecamos contra nuestro hermano.] Del libro del Génesis 41, 55-57; 42, 5-7. 17-24 En aquellos días, en todo el país de Egipto hubo hambre, y el pueblo clamó al faraón, pidiéndole pan. El faraón le respondió al pueblo: “Vayan a José y hagan lo que él les diga”. Entonces José mandó abrir todas las bodegas y abasteció de víveres a los egipcios. Y como el hambre se extendiera por toda la tierra, de todos los países iban a Egipto para comprar víveres a José y remediar la carestía. Los hijos de Jacob, junto con otros, fueron también a Egipto a comprar víveres, pues había hambre en el país de Canaán. José gobernaba en todo Egipto y los víveres se distribuían a todo el mundo, según sus indicaciones. Llegaron los hermanos de José y se postraron en su presencia. Al verlos, José los reconoció, y sin embargo, como a desconocidos, les preguntó con severidad: “¿De dónde vienen?” Ellos respondieron: “Venimos de Canaán a comprar provisiones”. José los acusó de ser espías y durante tres días los metió en la cárcel. Al tercer día José los mandó sacar y les dijo: “Yo también temo a Dios Si hacen lo que les voy a decir, salvarán su vida. Si son gente de bien, uno de ustedes se quedará detenido en la prisión, mientras los demás van a llevar a sus casas las provisiones que han comprado. Luego me traen a su hermano menor, para que pueda yo comprobar si me han dicho la verdad. Así no morirán”. Ellos estuvieron de acuerdo y se decían los unos a los otros: “Con razón estamos sufriendo ahora, porque pecamos contra nuestro hermano José, cuya angustia veíamos, cuando nos pedía que tuviéramos compasión de él, y no le hicimos caso. Por eso ha caído sobre nosotros esta desgracia”. Rubén añadió: “¿No les decía yo que no le hiciéramos daño al niño y no me hicieron caso? Ahora nos están pidiendo cuentas de su vida”. Como estaban hablando por medio de un intérprete, ellos ignoraban que José les entendía. Entonces José se alejó de ellos y rompió a llorar. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 32

R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe

nuestros cantos; cantemos en su honor nuevos cantares, al compás

de instrumentos alabémoslo. R.

Frustra el Señor los planes de los pueblos y hace que se malogren

sus designios. Los proyectos de Dios duran por siempre; los planes

de su amor, todos los siglos. R.

Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían;

los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mc 1, 15

R. Aleluya, aleluya.

El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y

crean en el Evangelio R. Aleluya.

EVANGELIO

[Vayan en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel.]

Del santo Evangelio según san Mateo 10, 1-7

En aquel tiempo, llamando Jesús a sus doce discípulos, les

dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda

clase de enfermedades y dolencias.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de

todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y

su hermano Juan, hijos del Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos, ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: • Avalados por los poderes mismos de Jesús, los Apóstoles emprenden su misión evangelizadora anunciando, con gran entusiasmo, la llegada del Reino de Dios. Jesús constituye a los «Doce», tan diferentes entre sí, como herederos de las antiguas doce tribus. Ellos llegarán a ser sólido fundamento de su Iglesia, que se constituirá en el nuevo «pueblo de Dios». Junto con esta demandante tarea –en la que inicialmente habrán de privilegiar la relación con el pueblo de Israel– la intimidad con su divino Maestro será el rasgo característico que les permitirá mantenerse unidos a Él por la fe y por el amor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires Agustín Zhao Rong y compañeros mártires, y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 22, 28-30

Ustedes han perseverado conmigo en mis pruebas, dice el Señor, y yo les voy a dar el Reino, para que en él coman y beban a mi mesa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que en tus santos mártires Agustín Zhao Rong y compañeros mártires, manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.