Misal Sábado 26 de Julio del 2025

26 sábado

Blanco

Memoria,

SANTOS JOAQUÍN y ANA,

Padres de la Virgen María

MR p. 754 [779] / Lecc. II p. 607

Joaquín y Ana, los padres de la santísima Virgen María, han llegado hasta nosotros por tradiciones que se remontan hasta la primera mitad del siglo II. El culto a santa Ana ha ido resplandeciendo cada vez más al lado de la veneración a María santísima. El culto a san Joaquín es más reciente (siglo XVII).

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 44, 1. 25

Alabemos a san Joaquín y a santa Ana, porque en su descendencia el Señor Dios ha bendecido a todos los pueblos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios de nuestros padres, que concediste a los santos Joaquín y Ana la singular gracia de que naciera de ellos la Madre de tu Hijo encarnado, concédenos, por las súplicas de ambos, que alcancemos la salvación prometida a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

 [Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes.]

 Del libro del Éxodo 24, 3-8

En aquellos días, Moisés bajó del monte Sinaí y refirió al pueblo todo lo que el Señor le había dicho y los mandamientos que le había dado. Y el pueblo contestó a una voz: “Haremos todo lo que dice el Señor”. Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano, construyó un altar al pie del monte y puso al lado del altar doce piedras conmemorativas, en representación de las doce tribus de Israel. Después mandó a algunos jóvenes israelitas a ofrecer holocaustos e inmolar novillos, como sacrificios pacíficos en honor del Señor.

Tomó la mitad de la sangre, la puso en vasijas y derramó sobre el altar la otra mitad. Entonces tomó el libro de la alianza y lo leyó al pueblo, y el pueblo respondió: “Obedeceremos. Haremos todo lo que manda el Señor”. Luego Moisés roció al pueblo con la sangre, diciendo: “Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, conforme a las palabras que han oído”. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 49

R. Ofrécele al Señor tu gratitud. Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra. En Jerusalén, dechado de hermosura, el Señor se ha manifestado. R. Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R. Mejor ofrece a Dios tu gratitud y cumple tus promesas al Altísimo, pues yo te libraré cuando me invoques y tú me darás gloria, agradecido. R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Sant 1, 21

 R. Aleluya, aleluya.

 Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha.]

Del santo Evangelio según san Mateo 13, 24-30

 En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: “El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, llegó un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: ‘Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?’ El amo les respondió: ‘De seguro lo hizo un enemigo mío’. Ellos le dijeron: ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’ Pero él les contestó: ‘No. No sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y luego almacenen el trigo en mi granero’ “. Palabra del Señor

REFLEXIÓN: La «parábola del sembrador» pretende dar respuesta a la cuestión acerca de los resultados del anuncio del Reino por parte de Jesús. La de la «cizaña», en cambio, viene a responder a los impulsos radicales de segregación religiosa que proponían los puritanos de su tiempo. Bajo una óptica semejante hubo de plantearse la Iglesia naciente el problema de la inevitable y simultánea presencia, dentro de ella, lo mismo de los justos que de los pecadores. La conclusión ofrecida por el Maestro es clara: la justicia divina sabe aguardar, con ecuánime paciencia, la debida separación del buen trigo y de la mala hierba.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, los dones que te presentamos y concede que merezcamos participar de la misma bendición que prometiste a Abraham y a su descendencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTIFONA DE LA COMUNION Cfr. Sal 23, 5

Obtendrán la bendición de Dios, y Dios, su salvador, les hará justicia.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Dios nuestro, que quisiste que tu Unigénito naciera del linaje de los hombres, para que los hombres, por un admirable misterio, renacieran de ti, te rogamos que, por tu bondad, santifiques con el espíritu de adopción a quienes alimentaste con el pan de los hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.