VIERNES 07
Viernes después de Ceniza
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 29, 11
Escucha, Señor, ten piedad de mí; ven a ayudarme, Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, acompaña con tu benevolencia los comienzos de nuestro camino penitencial para que nuestras prácticas exteriores expresen la sinceridad de nuestro corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de lsaías 58, 1-9a
Esto dice el Señor Dios: «Grita a plena pulmón, no te contengas, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.
Consultan mi oráculo a diario, desean conocer mi voluntad. Como si fuera un pueblo que practica la justicia y no descuida el mandato de su Dios, me piden sentencias justas, quieren acercarse a Dios.
«¿Para qué ayunar, si no haces caso; mortificarnos, si no te enteras?»
En realidad, el día de ayuno hacéis vuestros negocios y apremiáis a vuestros servidores; ayunáis para querellas y litigios, y herís con furibundos puñetazos.
No ayunéis de este modo, si queréis que se oiga vuestra voz en el cielo.
¿Es ése el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿A eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?
Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las corras del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor, y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: «Aquí estoy»». Palabra del Señor
SALMO RESPONSORIAL (Sal 50, 3-4. 5-6ab. 18-19)
R/. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R/.
Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. Contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad en tu presencia. R/.
Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. El sacrificio agradable a Dios es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado, tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Am 5, 14
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes. R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
Del santo evangelio según san Mateo 9, 14-15
En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán». Palabra del Señor
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Padre, el sacrificio de nuestra observancia cuaresmal; que él nos haga más gratos a tus ojos y más generosos en la práctica de la penitencia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio de Cuaresma
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 24, 4
Muéstranos, Señor, tus caminos, enséñanos tus senderos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Dios todopoderoso, que la participación en tus misterios nos purifique de todo pecado y nos disponga a recibir los dones de tu bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO (opcional)
Dios misericordioso, concede a tu pueblo agradecer siempre tus beneficios y, al recordarlos en su peregrinación por la tierra, preparase para alcanzar la visión perpetua de tu rostro. Por Jesucristo, nuestro Señor.