El desconocimiento total a la autoridad del Papado y al magisterio oficial de la Iglesia, curiosamente este último a partir de una fecha arbitraria a todas luces. Esta realidad es otra de las grandes divisiones entre Cristianos Católicos y los demás Cristianos de cualquier denominación que sea. Que se puede resumir de la siguiente manera para el Cristiano Católico existen dos fuentes que lo guían en la aceptación libre con la que acepto su fe en Cristo, que son la Biblia, y la enseñanza oficial de la Iglesia, esto es el magisterio, o como técnicamente la hemos llamado la «Tradición». En cambio el Cristiano no Católico acepta como única fuente de su creer y de su comportamiento únicamente la Santa Biblia la que lee e interpreta libremente o como técnicamente la postulo su fundador como el «Libre Examen».
Conclusión.
De la manera más breve deseando la mayor claridad posible hemos empezado por hacer notar las principales diferencias de lo que el paciente cibernético encontrará en el seguimiento de esta pagina «VERDAD CATOLICA». Con simplicidad tenemos que reconocer que exceptuando la clara dificultad de pretender comprender a la divinidad el Cristianismo Católico es la doctrina más amorosa y sencilla que nos invita a reconocer que somos extranjeros y peregrinos en la tierra en búsqueda de nuestra patria en la que no abra ni el dolor ni la muerte ni la angustia del presente mundo.