SANTA ESCOLÁSTICA, virgen, hermana de san Benito, la cual, consagrada desde su infancia a Dios, mantuvo una perfecta unión espiritual con su hermano, al que visitaba una vez al año en Montecasino, en la Campania, para pasar juntos una jornada de santas conversaciones y alabanza a Dios (c. 547).
SAN JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO, nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán. La guerra cristera en México, dio inicio en 1926 cuando el presidente Calles decretó la suspensión del culto público en el país. Los católicos que se levantaron en armas para defender su fe, fueron llamados cristeros.
José Luis era solo un niño de 13 años, cuando sintió inquietud por formar parte del glorioso ejército cristero, proclamando a Cristo Rey y a la Virgen de Guadalupe por encima de todo. Tratando de convencer a sus padres, llegó a decirle a su madre: “nunca ha sido tan fácil como ahora ir al paraíso”. Por lo que al fin le dieron su permiso y bendición.
En el ejército cristero tampoco quisieron aceptarlo por su corta edad, pero logró convencer al general de formar parte en lo que pudiera ayudar sin intervenir en los enfrentamientos armados.
El 6 de febrero de 1928 durante un enfrentamiento le dispararon al caballo del jefe cristero, Luis Guízar Morfín. Heroicamente, Joselito le ofreció su caballo para que no fuera hecho prisionero, diciéndole: “mi general, tome usted mi caballo y sálvese; usted es más necesario y hace más falta a la causa que yo”. Por lo que fue capturado junto a su amigo Lázaro.
Al día siguiente fue encerrado en la iglesia de Santiago Apóstol en Sahuayo, en la cual fue bautizado y que había sido convertida en una cárcel y corral de las tropas del gobierno.
Se le pidió a la familia 5 mil pesos de oro para su rescate. Pero José le pidió a su padre que no lo pagara, diciendo que: “su fe no estaba a la venta” y pertenecía a Dios.
El jefe de los soldados ordenó apuñalarlo y con cada puñalada José gritaba: “¡Viva Cristo Rey!”, “¡Viva Santa María de Guadalupe!”. Después recibió dos tiros en la cabeza porque se negó a renunciar a su fe y fue asesinado el 10 de febrero de 1928.
Dos testigos de su martirio contaron que los soldados le arrancaron la piel de la planta de los pies con un cuchillo y lo hicieron caminar hasta el cementerio mientras lo golpeaban.
Puede verse una representación de Joselito en la película Cristiada.
Fue declarado beato en Guadalajara, el 20 de noviembre del 2005 por el Cardenal José Saraiva Martins y canonizado en Roma por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016 junto a otros beatos.
BEATO MIKEL BELTOJA, del hebreo, «¿Quién como Dios?» (1935-1974). Sacerdote y mártir. Nació el Beltoj, Shkodre, Albania. Bajo el yugo comunista ruso, la sociedad albanesa vivió una etapa de sistemática ateización y persecución contra los cristianos. En este contexto Mikel cursó los estudios correspondientes al sacerdocio en forma oculta y fue ordenado sacerdote en 1961. Siempre bajo vigilancia del Estado, realizó su ministerio en la catedral de Scutari y, más tarde, en Keshmellash. A partir de 1967 las iglesias fueron cerradas y el padre Beltoja continuó su misión en la clandestinidad. Por su crítica al Estado comunista se le arrestó en 1973; le colocaron grilletes y sufrió golpes y agravios en cautiverio. Ante el tribunal se presentaron como «pruebas» de su conducta anticomunista copias de sus homilías; en una de ellas expresó: «El amor de Dios es eterno, el juicio de los hombres es temporal. Creyentes, ustedes son las tiernas ovejas de Dios y el Padre los ama tanto que envió a su Hijo a morir por ustedes… También deben dar virtud a los niños con pan diario. Así, el país será más sólido gracias a la virtud de sus hijos. La devoción a Dios es una devoción a la nación».
Se le condenó a cumplir más de 20 años de cárcel. Ante el tribunal, después de escuchar su sentencia, con entereza exclamó: «Soy un caballero de Cristo y permaneceré como tal toda mi vida», por ello se le conmutó la sentencia por la pena de muerte. Fue fusilado en la noche del 10 de abril de 1974. El padre Mikel es uno de los 38 mártires albaneses inmolados bajo el régimen comunista de su país, entre 1944 y 1991. Fue beatificado el 5 de noviembre de 2016 por S. S. Francisco.