BEATO EDUARDO DETKENS, del germánico, «protector de la riqueza» (1885-1942). Presbítero y mártir. Nativo de Mokotów, Polonia. Cursó sus estudios en el seminario de Varsovia y fue ordenado sacerdote en 1913. Su labor pastoral la desempeñó como capellán de diversas escuelas, académico y rector de la iglesia de Santa Ana. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) e iniciarse la persecución religiosa se le apresó. Fue liberado a los cuatro meses y retornó su misión atendiendo a heridos, enfermos y víctimas de la conflagración; luchó por que se respetaran los derechos humanos de los habitantes de su localidad. Se le volvió a arrestar y fue llevado al campo de concentración de Sachsenhausen y luego al de Dachau, donde se le calificó como «inválido» y condenado a morir en la cámara de gas. Fue beatificado e1 13 de octubre de 1999 por el Papa san Juan Pablo II. Forma parte de los 108 mártires polacos de la Segunda Guerra Mundial asesinados por odio a la fe.
Otros santos: Tomás de Villanueva, religioso de la Orden de los Ermitaños de San Agustín y obispo; Daniel Comboni, presbítero, obispo y fundador.