Santoral 11 de Diciembre

SAN DÁMASO I, papa de origen hispano, que en los difíciles tiempos en que vivió, reunió muchos sínodos para defender la fe de Nicea contra cismas y herejías, procuró que san Jerónimo tradujera al latín los libros sagrados y veneró piadosamente los sepulcros de los mártires, adornándolos con inscripciones († 384).

SAN DANIEL «EL ESTILITA» DE CONSTANTINOPLA, del hebreo «mi juez es Dios» (493). Presbítero anacoreta. Originario de Bethara, Mesopotamia. Su madre logró concebirlo después de múltiples plegarias e hizo la promesa de que lo consagraría al servicio de Dios. A los doce años, sin solicitar autorización paterna, ingresó en un monasterio. Daniel dejó admirados a los monjes por sus virtudes y deseo de lograr la perfección cristiana. Después se retiró a una franja árida en un bosque de Tracia, Turquía, (actual territorio turco y griego), donde levantó un pilar o columna sobre la cual habitó hasta su deceso. Los llamados «estilitas» (del griego stilos, «columna») eran anacoretas que hacían voto de vivir en austeridad, oración y penitencia, sobre una alta columna o plataforma desde la cual difundían la Palabra. Dios otorgó a Daniel los dones de la «palabra graciosa» (a fin de que con su predicación trasmitiese la gracia divina), el de predicción y el de taumaturgia. Su fama de santo traspasó los alrededores de su columna, hasta donde llegaban en peregrinación multitud de cristianos, para escuchar su doctrina, solicitar el alivio de sus enfermedades y remediar sus males físicos y espirituales. Varios emperadores bizantinos recurrieron a él en busca de su acertado consejo. Su muerte ocurrió en Constantinopla, lugar de donde es patrono. Es el más célebre de los Estilitas (monjes cristianos solitarios).

Otros santos: Maravillas de Jesús, religiosa de la Orden de las Carmelitas Descalzas. Beato Jerónimo de San Ángelo, presbítero de la Orden de los Siervos de María.