Santoral 11 de Julio

SAN BENITO, ABAD, patrono principal de Europa, que, nacido en Norcia, en la región de Umbria, pero educado en Roma, abrazó luego la vida eremítica en la región de Subiaco, donde pronto se vio rodeado de muchos discípulos. Pasado un tiempo, se trasladó a Casino, donde fundó el célebre monasterio y escribió una Regla, que se propagó de tal modo por todas partes que por ella ha merecido ser llamado «Patriarca de los monjes de Occidente». Murió, según la tradición, el veintiuno de marzo. ( 547)

BEATA ROSALÍA CLOTILDE DE SANTA PELAGIA BÈS Y COMPAÑERAS, vírgenes, religiosas y mártires. Rosalía, del latín, «guirnalda de rosas»; Clotilde, del germánico, «batalla gloriosa» (1794). Nació en 1753 en Baume-du Transit, Francia. En 1772 ingresó en el monasterio de la Congregación de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento en la villa de Bollène, al profesar, dos años después, adoptó el nombre de sor Rosa de Santa Pelagia. Al estallar la Revolución Francesa (1789-1799) y declararse que los religiosos tenían que firmar un documento mediante el cual aceptaban someter a la Iglesia a las disposiciones de los revolucionarios, se obligó a sacerdotes y monjas a prestar, bajo pena de muerte, el juramento de libertad igualdad. Sor Rosalía fue llevada ante el tribunal y sometida a interrogatorios y torturas para forzarla a acatar el mandato. Al negarse fue condenada a muerte junto con sus hermanas de religión: sor Teoctista María o sor San Teoctisto (su nombre de pila, María Isabel Pélissier), sor San Martín (su nombre de pila, María Clara Blanc), religiosas sacramentinas; sor Santa Sofia (su nombre de bautizo, María Margarita de Barbegie), religiosa ursulina. Fueron guillotinadas el día 11 de julio de 1794 en la plaza pública de Orange (Francia), por haber sido consideradas enemigas de los principios de la Revolución Francesa. Fueron beatificadas por Pío XI en 1925, forman parte del grupo de 32 religiosas mártires de Orange.
Oración a san Benito, abad: Señor, Dios nuestro, que hiciste del abad san Benito un esclarecido maestro en la escuela del divino servicio, concédenos, por su intercesión, que, prefiriendo tu amor a todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos con libertad de corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Santa Olga de Kiev, reina. Beato Valerio Traiano Frentiu, obispo y mártir.