MARTES 11 San Bernabé, Apóstol
Rojo MR, p. 764 (750) / Lecc. II, p. 1076 y 429
Otros santos: María Rosa Molas, virgen fundadora; Paula Frassinetti, virgen fundadora. Beatos: Ignacio Maloyan, obispo armenio y mártir; María del Sagrado Corazón de Jesús, virgen fundadora.
SAN BERNABÉ, del arameo, «hijo del consuelo» (ca.70). Apóstol y mártir. Según consta en Hechos de los Apóstoles, era judío de la tribu de Leví (levita), originario de Chipre, Grecia; su nombre era José, pero por sus cualidades los Discípulos lo llamaron Bernabé (Hch 4,36). El citado texto bíblico relata que: «Poseía un campo, lo vendió y puso el dinero a disposición de los Apóstoles» (Hch 4, 37), dando así ejemplo de generosidad a la comunidad apostólica. En el citado libro se destaca el prestigio del Apóstol entre sus compañeros al introducir en su comunidad a san Pablo, después de su conversión: «Cuando (Pablo) llegó a Jerusalén, trató de unirse a los discípulos, pero todos le tenían desconfianza porque no creían que fuera un verdadero discípulo. Entonces Bernabé, haciéndose cargo de él, lo llevó hasta donde se encontraban los Apóstoles, y les contó en qué forma Saulo había visto al Señor en el camino, cómo le había hablado y con cuánta valentía había predicado en Damasco en el nombre de Jesús» (Hch 9, 26-27). Fue compañero del Apóstol de los gentiles en sus viajes por Asía Menor. La Iglesia de Jerusalén le envió en misión evangelizadora a Antioquía -antigua ciudad turca-, convirtiendo este lugar en su centro de evangelización (Hch 11,22). Se le atribuyen dos obras apócrifas: Hechos y Evangelio de Bernabé. Fue lapidado en la isla de Salamina, Grecia. Cabe señalar que aun cuando Bernabé no formó parte del grupo de los Doce elegidos por el Señor, la Iglesia le ha otorgado el título honorífico de Apóstol y está considerado entre los 72 que Cristo envió a misionar (Lc 10, 1). Su nombre está incluido en el Canon de la Santa Misa.