SAN MARTÍN DE TOURS, obispo. Nació de padres paganos en Panonia, en el territorio de la actual Hungría, y llamado al servicio militar en Francia, cuando todavía era catecúmeno cubrió con su capa al mismo Cristo transformado en el semblante de un pobre. Recibido el bautismo, dejó las armas y llevó en Ligugé vida monástica en un cenobio por él fundado, bajo la dirección de san Hilario de Poitiers. Ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, manifestó en sí el modelo del buen pastor, fundando otros monasterios y parroquias en los pueblos, instruyendo y reconciliando al clero y evangelizando a los campesinos, hasta que en Candes regresó al Señor († c. 397).
BEATA ALICIA KOTOWSKA y compañeras, del germánico, variante de Adelaida, «perteneciente a una estirpe noble» (1939). Religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Resurrección y mártir. Nació en la ciudad de Varsovia, Polonia, fue bautizada como María Jadwiga Kotowska. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se integró al ejército como enfermera, sirviendo tanto en hospitales como en las trincheras. Al término del conflicto fue condecorada por su labor en beneficio de su Patria y comenzó sus estudios de medicina. Al solicitar su ingreso a la Congregación de las Hermanas de la Resurrección (1922), expresó: «Deseo vivir y morir por Cristo, amándolo sobre todo, puesto que Él es el amor más grande, Señor, Dios y mi todo». Al recibir el hábito adoptó el nombre de sor Alicia. Se le designó directora de la escuela superior que la Congregación tenía en el convento en Wejherowo. Al ser invadida su nación por los nazis, en 1939, sor Alicia, por el patriotismo heroico demostrado en la anterior guerra y al ser reconocida y admirada maestra, fue incluida en una «lista negra», vigilada y acosada por la Gestapo (organización alemana de los nazis, dedicada al espionaje, contraespionaje y represión política). Se le arrestó cuando se encontraba con otras monjas orando en la capilla del convento, fue llevada a prisión y sometida a torturas físicas y sicológicas. Se le condujo junto con civiles, judíos y otros religiosos a un bosque en las afueras de Varsovia, donde se les obligó a cavar lo que sería su propia fosa, al terminar fueron fusilados. Fue beatificada en 1999, siendo de los primeros 108 Mártires Polacos de la Segunda Guerra Mundial.
Otro santo: Juan «el Limosnero» de Alejandría, Patriarca.