VIERNES 12
Verde / Rojo De Feria, Misa votiva de la Preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo MR, p. 1176 (1166) / Lecc. II, p. 550
Otros santos: Nabor y Félix de Mauritania, mártires; Juan Gualberto, religioso benedictino cluniacense y fundador; Luis Martín y Celia Guerin, padres de santa Teresita del Niño Jesús; Inés Le Thi Thanh, madre de familia y mártir.
SAN JUAN GUALBERTO, del hebreo, «Dios ha hecho misericordia» (1073). Religioso benedictino cluniacense y fundador. Originario de Florencia, Italia; sus padres eran nobles con amplios recursos. Pasó su niñez y juventud en total indiferencia religiosa. El hecho que marco su vida y lo retiró de Dios fue el deseo de vengar el asesinato de su hermano mayor, Hugo. Alrededor de los 18 años, Juan Gualberto, al asistir a las ceremonias religiosas del Viernes Santo, quedó conmovido al darse cuenta del sometimiento de Cristo ante sus verdugos. Cuando se retiró del templo encontró en la calle al asesino de su hermano, quien al ver las intenciones de Juan Gualberto se arrodilló suplicándole lo perdonase; al ver la humillación del homicida algo sucedió en su interior y recordó las palabras de Cristo: «Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen»; tomó de la mano al agresor y con un abrazo, lo perdonó. Acto seguido, regresó a su casa y comunicó a su padre la decisión de consagrarse a Dios. Ingresó en el monasterio benedictino de San Miniato al Monte. Posteriormente, para seguir una vida de mayor austeridad y penitencia, se trasladó a Valumbrosa (Vallombrosa), donde estableció una Congregación, la cual cumplía con exactitud la Regla de san Benito, esta obra se extendió a toda Italia, originando la Orden de Vallombrosa (Vallis umbrosa, O.S.B. Vall.), llamados Vallombrosanos u Orden de Vallombrosa. Murió en su eremitorio, con fama de santo. Uno de sus biógrafos y contemporáneo lo describe así: «Manso, benigno, grave, modesto, severo con los rebeldes y suave con los flacos, muy compasivo con los enfermos, celoso de la santa pobreza». Fue canonizado por Celestino III (1191-1198) en 1193. Pío XII (1939-1958) lo declaró Patrono de los bosques, silvicultores y guardabosques.