En Guadalajara, Jal., Solemnidad de Nuestra Señora de Zapopan, Jalisco, México
Nuestra Señora del Pilar
Nuestra Señora de Aparecida, Brasil
SAN CARLO ACUTIS, (1991-2006). Laico. Nació en Londres, Inglaterra, ciudad donde radicaban sus padres; a los pocos meses la familia Acutis regresó a Italia, su patria, y se estableció en la ciudad de Milán, donde Carlo pasará el resto de su vida. Por petición expresa, ya que sus padres no eran muy cercanos a la religión, recibió en 1998 el Sacramento de la Eucaristía. Cursó sus estudios en el colegio de las Hermanas Marcelinas y en uno de padres jesuitas. Por iniciativa propia colaboró en diversas actividades de su parroquia, Santa Maria Segreta. Sus padres afirman que: «Desde pequeño sintió la necesidad de la fe y tenía su mirada dirigida hacia Jesús. El amor a la Eucaristía fundó y mantuvo viva su relación con Dios. A menudo decía: ‘La Eucaristía es mi autopista al cielo»‘. A partir de los doce años se propuso la santidad de vida, se le escuchaba decir: «Cuando te enfrentas al sol te bronceas… pero cuando te paras delante de Jesús en la Eucaristía te haces santo». Para lograr su anhelo existencial diariamente concurría a Misa, recibía la Comunión y rezaba el Rosario, participaba en la Adoración Eucarística, leía un pasaje de la Biblia; asimismo, todas las semanas recurría al Sacramento de la Reconciliación y tenía la norma de hacer una acción diaria en beneficio -espiritual o material por el prójimo. Como joven del nuevo milenio se convirtió, de forma autodidacta, en un experto en las nuevas tecnologías y creó su sitio web en donde difundió la Buena Nueva y brindó pautas para vivir conforme a las enseñanzas de Jesús. En la sección «Averigua cuántos amigos tengo en el cielo», se muestran jóvenes que han recibido el honor de estar en los altares; ahí se encuentra el «Kit para ser santos» , que consiste en: «…un gran deseo de santidad, Misa, Comunión y Rosario diario, una ración diaria de la Biblia, un poco de adoración eucarística, la confesión semanal, la disposición a ceder algo por los demás»; también decidió difundir los Milagros eucarísticos obrados en todo el orbe, los cuales insertó en su página miracolieucaristici.org, por lo anterior se le designa el «primer influencer de Dios» y el «ciberapóstol de la Eucaristía». Falleció víctima de leucemia. A sus exequias asistieron cientos de personas, entre las que se contaban decenas de indigentes a quienes Carlo benefició apoyándoles económicamente, con algún alimento o con unas palabras de aliento. Fue beatificado el ll de octubre de 2020 por el Papa Francisco, quien señaló: «Carlo Acutis, un muchacho de quince años, enamorado de la Eucaristía. No se instaló en una cómoda inmovilidad, sino que comprendió las necesidades de su tiempo, porque en los más débiles veía el rostro de Cristo. Su testimonio indica a los jóvenes de hoy que la verdadera felicidad se encuentra poniendo a Dios primero y sirviéndole en los hermanos, especialmente en los últimos.» ¡Un aplauso para nuestron santo millennial!». Fue canonizado el 7 de septiembre de 2025 por el papa León XIV, a la ceremonia asisistieron sus padres y sus dos hermanos.