Santoral 13 de Mayo

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA: Cada 13 de mayo la Iglesia celebra a Nuestra Señora de Fátima, una de las advocaciones marianas más extendidas y queridas en el mundo católico. Fue un 13 de mayo de 1917, cuando la Madre de Dios se apareció por primera vez a tres humildes pastorcitos (hoy santa Jacinta Marto, su hermano san Jacinto Marto, fallecidos en 1920, y sor Lucía dos Santos, fallecida en 2005) en Cova de Iría, Fátima (Portugal). El nombre oficial de esta advocación mariana es ‘Nuestra Señora del Rosario de Fátima’. La mención al Santo Rosario responde a los constantes pedidos de la Virgen a que sea rezado por todos los católicos, especialmente para que haya paz en el mundo.

SAN ANDRÉS HUBERTO FOURNET, del griego, «varonil» y del germánico, «el que brilla por su espíritu» (1752-1834). Presbítero y cofundador. Nació en Saint Pierre-de-Maillé, Francia, en el seno de una noble y acaudalada familia. Su madre, desde que él era pequeño, trataba de influir para que abrazara la vida sacerdotal, sin embargo, Andrés rechazaba estas insinuaciones y llevó una vida licenciosa en su juventud, hasta que un día reflexionó sobre la banalidad de su existencia e ingresó en el seminario de Poitou, donde recibió el Orden sacerdotal. Al estallido de la Revolución Francesa (1789-1799), los miembros del clero fueron presionados para firmar la Constitución que pasaba el control de la Iglesia al Estado;
por no hacerlo fue perseguido, teniendo que refugiarse en España. De forma clandestina regresó a su país donde ejerció su ministerio. Al finalizar la amenaza volvió a su parroquia en Maillé, la cual estaba seriamente deteriorada y la feligresía dispersa, pero con intensas jornadas de trabajo e incansable labor evangelizadora devolvió a los pobladores a las prácticas religiosas. Se percató de la pobreza espiritual y carencia de valores de la juventud y del riesgo que corrían las niñas y jóvenes de caer en las garras del vicio; por ello, en unión con santa Isabel Bichier (26 de agosto), fundó la Congregación de las Hijas de la Cruz (Congregazione delle Figlie della Croce), llamadas también Hermanas de San Andrés para la educación de la juventud y la asistencia a pobres y enfermos. Gozó del don del consejo, por lo que en su búsqueda acudían numerosas personas. Con olor a santidad partió a la Gloria desde Maillé. Fue canonizado en 1933 por el Papa Pío XI.