VIERNES 14
Verde / Rojo De Feria o Misa de la Preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo MR, p. 1176 (1166) / Lecc. II, p. 440
Otros santos: Eliseo, profeta; Metodio de Constantinopla, patriarca. Beatos: Cosme Spessotto, religioso de los Frailes Menores y mártir; Francisca de Paula de Jesús «Nhá Chica», laica.
BEATO COSME SPESSOTTO (1923-1980), del griego, «observador». Religioso de los Frailes Menores y mártir. Santí (Santos) Spessotto Zamuner, nació en la villa italiana de Mansuè. Cuando tenía diez años exteriorizó su deseo de ingresar al seminario para ser sacerdote misionero. Cumplió su anhelo cuando en 1935 se trasladó a la ciudad de Lonigo para unirse al monasterio franciscano. Inició su noviciado en 1939, año en el que da comienzo la Segunda Guerra Mundial, en su toma de hábito eligió el nombre de fray Cosma (Cosme). Debido al conflicto armado tuvo que realizar su preparación en varios conventos. Recibió el Orden sacerdotal en 1948. Durante su permanencia en los diferentes claustros siempre informó a sus maestros su intención de misionar en China, pese a que en ese país imperaba el comunismo. Su viaje a Centroamérica se debió a que la Iglesia de El Salvador estaba en una crisis causada por la falta de presbíteros, por ello, la Arquidiócesis salvadoreña solicitó el envío de frailes. Desembarcó en la república centroamericana en abril de 1950. A fray Cosme se le asignó la parroquia del municipio de San Pedro Nonualco. Su labor no se circunscribió al terreno sacerdotal: reconstruyó la parroquia que estaba en ruinas, estableció un taller de artes y oficios, una escuela parroquial, donde se enseñaba catecismo y, según consigna la nota del diario salvadoreño La Prensa Gráfica (16/VI/1980): «(realizó) una de las más grandes obras sociales, religiosas y humanas para provecho del pueblo». Comprometido con su feligresía, durante los 27 años que estuvo al frente de su parroquia, no dudó en denunciar los abusos gubernamentales, ni enfrentarse, con la fuerza de su palabra, a grupos guerrilleros que trataban de subyugar al pueblo. La noche del 14 de junio de 1980 dos hombres y dos mujeres ingresaron al templo donde fray Cosme se preparaba orando ante el altar para oficiar misa y, por odio a la fe, a menos de 10 metros acribillaron al presbítero. En su llamado Testamento espiritual, escribió «Presiento que, de un momento a otro, personas fanáticas me van a quitar la vida […] Morir mártir sería una gracia que no merezco […] De antemano perdono y pido al Señor la conversión de los autores de mi muerte…». Fue beatificado el 22 de enero de 2022 por el Papa Francisco.